domingo, 9 de septiembre de 2018

Real Oviedo-Real Zaragoza. Crónica.

La jornada cuarta de la Liga 123 nos trajo la primera derrota del curso del Real Oviedo ante un Zaragoza que presentó sus credenciales como equipo puntero de esta categoría. Ya desde el minuto 1 los maños se mostraron superiores con una presión alta sobre los laterales que obligaba a iniciar el juego a los centrales oviedistas, poco dotados para estos menesteres. El mediocampo blanquillo ahogaba así el juego de los azules que no conseguían trenzar juego en ningún momento. El balón en largo se convertía en la única opción de los azules en estos minutos con la consiguiente ventaja para la defensa aragonesa. La retaguardia de Anquela sigue sin dar sensaciones de solidez y Carlos Hernández, destacadísimo la temporada pasada, no ha encontrado en esta el punto de solvencia a la que nos tenía acostumbrados. Sus compañeros de línea, Bolaños y Johannesso, tampoco ofrecen por el momento suficientes garantías y así el naufragio fue vertiginoso. El conjunto de Idiakez golpeaba una y otra vez a la defensa azul consiguiendo cuatro goles -cinco en realidad- y pudiendo hacer alguno más. El Oviedo en ataque lo intentó al final de la primera parte y en rachas del segundo tiempo, pero el segundo tanto de los visitantes dejó claro el marcador y a los locales sin expectativas.

En la Segunda, año tras año se comprueba, resulta fundamental saber mantener la puerta a cero, siendo ese punto precisamente uno de los deficits del Real Oviedo estas temporadas. Con jugadores como Champagne, Carlos H, Forlín, Alanís, Mossa, Carlos Martínez... resulta esperable que más pornto que tarde se consiga la ansiada solidez conjugada con una salida solvente del balón que no haga tan vulnerable a los de Anquela. Esto acaba de empezar y todavía tendrá que dar muchas vueltas. Mientras tanto esperemos... y disfrutemos del triundo del Vetusta en El Molinón.