domingo, 26 de agosto de 2018

Córdoba CF-Real Oviedo. Crónica.

El Real Oviedo volvió a refrendar en el estadio de El Arcángel las excelentes sensaciones mostradas en pretemporada y en el primer encuentro de liga. Salieron los azules dsipuestos a llevarse el partido desde el minuto 1 sin especular en ningún instante y buscando presionar a los cordobeses todo lo arriba posible. El medio del campo -Javi Muñoz, Boateng y Tejera- dominaba el juego y la actividad de Bárcenas por la derecha ponía en aprietos cada vez a la floja defensa andaluza. Al poco de empezar, marcó Berjón tras combinación inteligente con Bárcenas. El partido -30 grados- sólo tenía un color el azul de los asturianos que controlaban el juego con autoridad tanto en defensa como en ataque.Los de Anquela tuvieron algún acercamiento peligroso más antes de que una asistencia de Toché -versión muy mejorada ayer del murciano- pusiese en disposición al panameño de marcar con clase su primer gol oficial con el Oviedo. El equipo de la capital del Principado se iba al descanso con una victoria clara y unas sensaciones acordes con dicha ventaja.

En la reanudación, el Córdoba, estimulado por el marcador y la grada, dio un paso al frente y consiguió pasar a dominar el encuentro y asomar a los dominios de Alfonso con verdadero peligro. El guardameta azul tuvo una intervención memorable al poco de comenzar, pero nada pudo hacer un minuto más tarde ante un cabezazo de Alfaro -solo- que acercaba a los de Sandoval en el marcador y resucitaba perennes fantasmas en los oviedistas. Pero este Oviedo parece de otra pasta y en vez de amilanarse buscó de nuevo la meta de Stefajovic. Primero fue Javi Muñoz, al que se le escapo el remate por muy poco anunciando las intenciones azules. Unos minutos después, Barcenas habilitó a un incansable Diegui que llegó hasta la línea de fondo y puso unestupendo balón para que Berjón sólamente tuviera que acertar con la portería. Los carbayones parecían haber sentenciado el encuentro, pero con el Oviedo raramente se llega a buen puerto sin zozobras. Así, el minuto 72, Piovaccari cuerpeó Carlos Hernández en un balón largo, salió victorioso del quite, fusiló a Herrero y apretó de nuevo el marcador. Nueve minutos más tarde, un buen Toché asistía nuevamente a Bárcenas quien con rapidez y buen toque definía y firmar así un doblete en una noche plena de acierto del extremo centroamericano. De ahí al final todavía los carbayones concedieron una postrera oportunidad a los andaluces para salpimentar el partido por medio de un penalti que Herrero -colosal anoche bajo los palos- se encargó de que no llegará más allá.

En resumen, otro buen partido de los de Anquela, con todavía algunos defectos por pulir, pero con mimbres para construir un equipo que aspire a todo esta temporada. 

Herrero. Providencial. Efectuó una de las paradas del campeonato y detuvo un penalti. Incomensurable bajo palos, flojeó algo más en los balones altos.

Diegui. Incansable. Subió la banda innumerables veces y casi siempre con acierto. En una de ellas asistió para el segundo gol de Berjón.

Carlos Hernández. Superado. Ayer al buen defensa azul le faltó contundencia en un par de momentos decisivos. Sigue siendo imprescidible.

Bolaños. Discreto. Se fajó como siempre con bravura y determinación.

Mossa. Defensivo. Se incorporó mucho menos al ataque de lo habitual. Protegió su zona con solvencia.

Javi Muñoz. Participativo. No alcanzó el nivel del primer partido, pero dejó muestras de su calidad.

Boateng. Baluarte. Inaudito que este jugador estuviera semiolvidado en 2ª B. Presencia y poderío físico yendo incansable de área a área. Su sustitución resulta inexplicable.

Tejera. Pelotero. Dominó el juego con claridad y visión, asomándose con asiduidad a la meta rival.

Bárcenas. Irreprochable. Participó en los cuatro goles y dio siempre sensación de peligro.

Berjón. Definitivo. Sigue sucediendo algo cuando entra en contacto con la pelota. Además, el hecho de que el equipo parezca tener otras alternativas ofensivas beneficiará sin duda su juego.

Toché. Asistente. Bregó todo el partido, no tuvo ningún remate franco, pero puso dos balones de gol.

Forlín. Incómodo. Desde su entrada no pareció desenvolverse con fluidez. Acabó cometiendo un penalti.

Aarón y Joselu. Sin tiempo.

Buen partido de los oviedistas a más de 30 grados. Los nuevos siguen ofreciendo excelentes prestaciones. Anquela tal vez no acertó con los cambios -el de Boateng, clamoroso- y, como siempre, tardó en hacerlos sobre todo si tenemos en cuenta el calor asfixiante y que todavía estamos a principios de temporada. Por lo demás al equipo se le ven hechuras y fortalezas de conjunto puntero de la categoría, aunque también se observan territorios para la preocupación y la mejora. De lo que por el momento no cabe duda es que la secretaria técnica realizó un buen trabajo este verano y que esta plantilla, corta pero con calidad, está destinada a dar muchas alegrías a la afición carbayona.