domingo, 6 de mayo de 2018

REAL OVIEDO-LORCA CF. Crónica.

El Real Oviedo recuperó hoy ante el Lorca algo del terreno perdido en las jornadas previas y sumó 3 puntos que le mantienen en la ilusión de luchar por la promoción de ascenso. El equipo azul dominó el encuentro con facilidad, sobre todo cuando a partir de la media hora el conjunto murciano se quedó en inferioridad numérica por la justa expulsión de Pina tras una fuerte entrada sobre Johannesson. Y más todavía cuando en la jugada siguiente Linares culminaba con olfato de goleador una jugada confusa en el área para adelantar a los locales en el marcador. Uno a cero y superioridad numérica: desde ese momento el partido fue un monólogo casi constante de los de Anquela por consolidar el marcador, pero las muchas opciones creadas no fructificaban por falta de precisión o exceso de aceleración en los últimos metros. El partido continuaba con un Oviedo que merodeaba el gol y un Lorca que, merced a lo corto del marcador, ponía la duda en los seguidores azules en sus escasas aproximaciones a la meta de Herrero. Finalmente, a los 76 minutos del encuentro otra vez Linares, esta vez tras una estupenda jugada de Mossa, cabeceaba el milimétrico centro del lateral para establecer el marcador definitivo y proporcionar a los aficionados azules un final de partido sosegado.

El conjunto de la capital del Principado está afrontando este tramo final de la temporada con las fuerzas justas. El campeonato se le está alargando a los azules que lo afrontan con más entusiasmo que energía o juego. La semana próxima, en Pamplona, una nueva final, quizá la más complicada de las 4 que se le presentan a los azules hasta final de temporada. Hay que seguir creyendo... y disfrutando.

Herrero. Cumplidor. El poco trabajo que tuvo lo resolvió sin dificultades.

Johannesson. Derroche. Energía en todas las acciones del lateral azul que provocó la expulsión del jugador murciano. De todos modos, cometió algunas faltas innecesarias y sus subidas casi siempre quedaron en nada.

Carlos Hernández. Suficiente. Contundente y eficaz en el corte, fue poco exigido por los visitantes.

Forlín. Completo. Corte y posicionamiento buenos, como siempre. Su labor con el balón en los pies fue más eficaz que los últimos partidos.

Christian. Sobrado. Como sus compañeros de línea tuvo una tarde plácida ante la inoperancia y la inferioridad del rival.

Mossa. Dominador. Controló su banda de arriba a abajo y creo numeroso peligro. El equipo volcó casi todo su juego por su banda y el valenciano respondió.

Folch. Oscuro Corte y brega con algunas imprecisiones que no empañan su desempeño.

Rocha. Baluarte. Cortó, jugó, asistió y se asomó en algunas ocasiones al área rival. Acabó desfondado.

Fabrinni. Excesivo. Su ansia por marcar diferencias le lastra casi siempre. Un regate menos, un pase antes... lo convertirían en más decisivo.

Berjón. Calidad. Los detalles habituales se vieron acompañados por alguna imprecisión de cara a puerta. Su banda, aliado allí con Mossa, es el reducto ofensivo del Oviedo hoy por hoy.

Linares. Goleador. Dinámico y trabajador. Buscó su momento y lo certificó. Bregó sin descanso tanto en ataque como en defensa.

Aarón. Imprescindible. Resulta vital para los oviedistas recuperar la mejor versión del ilicitano si se quieren tener opciones en este final de temporada. Intentó todo, no se escondió y se le vio algo más fresco que las últimas jornadas.

Toché y Mariga. Sin calificar.