domingo, 22 de abril de 2018

REAL OVIEDO-REAL VALLADOLID. CRÓNICA.

El Real Oviedo perdió el viernes una importante oportunidad de asentarse en el play off y tendrá que seguir luchando por meterse en esos puestos de privilegio de los que ahora está fuera. Lo trascendente de esta derrota no es la pérdida de tres puntos como local a estas alturas de temporada, ni el hecho de quedar otra vez fuera de los seis primero. No, lo trascendente de la derrota de este pasado viernes es la forma en la que se produjo la misma. Los azules apenas parecieron mostrar la intensidad que requería el partido al inicio de cada tiempo y en los minutos finales, cuando ya el desastre parecía escrito. No fue cuestión de actitud, sino de aptitud, me parece. El Oviedo de esta temporada sufre lo indecible para iniciar el juego con solvencia desde atrás. Solamente cuando el balón cruza el mediocampo rival y cae en los pies de Berjón -principalmente-, Aarón y últimamente Fabbrini, aunque con cuentagotas, el Real Oviedo es capaz de dar sentido, continuidad y profundidad a su juego. El Oviedo está construido para reducir el trámite y ser directo, está construido para presionar arriba y robar en campo contrario y a partir de ahí, con la portería rival cerca, aprovechar la calidad de sus hombres de arriba. Por contra, cuando el equipo tiene que construir el juego desde atrás o se encuentra -el caso del Valladolid- con un equipo que juega con criterio el balón y no lo pierde con facilidad sufre extraordinariamente y se ve a merced de los rivales. Todo eso conduce a que posiblemente el viernes vimos el peor partido de la temporada de los azules como locales y vimos a un rival netamente superior durante todo el encuentro.

A pesar de todo quedan seis partidos y hay que ser optimistas, el premio sigue estando al alcance de la mano y las cosas siguen estando muy igualadas en la competición. Pocos equipos a estas alturas son regulares en sus resultados y esos son los que están luchando por el ascenso directo. El resto caminamos dando bandazos y tropezones cada semana. De ahí que todavía no esté todo dicho y podamos seguir haciendo cuentas y mirando la tabla con esperanza. En el horizonte se presenta el Numancia de Soria, un buen conjunto que ocupa puesto de play off y que resulta  ser un hueso complicado siempre para los oviedistas. Sin embargo, si no se quiere que las opciones de clasificación pasen a ser una cuestiòn meramente matemática, el Real Oviedo debería traerse de tierras castellanas los tres puntos en el equipaje. En este equipo sabemos -nuestra historia lo demuestra- que cuando peor parecen las cosas, es hora de confiar en los nuestros porque en esos momentos solemos dar lo mejor. Nunca nuestro camino es sencilllo. Y por ello seguimos confiando.

lunes, 16 de abril de 2018

REAL OVIEDO-NÀSTIC DE TARRAGONA. Crónica.

Sangre, sudor y lágrimas podría ser el lema de Anquela para esta segunda división y jornada tras jornada los encuentros del Real Oviedo le dan la razón. El partido ante el Nàstic no fue diferente: igualdad, lucha y pocas opciones de gol por parte y parte. Sin embargo, se pudo observar a un equipo azul que parece haber recuperado fe y solidez nuevamente.

El partido se inició con un buen Oviedo que dominaba el juego con el recuperado esquema de principios de liga -1-4-2-3-1-. Una falta a lo grande de Berjón -por debajo de la barrera-, un remate de Cotugno y una intervención con el pie de Herrero -cada vez más consolidado- fueron lo más destacado de los primeros minutos. Todo era pelea, con cierto dominio de lo locales, pero sin que las aproximaciones llegasen a crear auténtico peligro. En esas estaba el partido hasta que Aarón recogió el balón en la media luna y puso un balón en ventaja para Saúl, el cual dio pausa al juego, oteó el entorno, sopesó posibilidades y terminó metiendo un buen balón al corazón del área para Toché. El delantero murciano controló el balón, lo protegió con mimo sabedor de que un balón controlado en el área es oro puro en esta categoría, levantó la cabeza y vio a Berjón que seguía la jugada. El ariete puso atrás el cuero y el ovetense definió con tranquilidad y categoría: interior y pelota a la base del palo largo. Gol y el partido donde lo necesitaban los azules. Y así, con algunos berjonazos y poco más, se llegó a la pausa.

El segundo periodo mostró a un Nástic que empujaba buscando la igualdad y un Oviedo que trataba de consevar su ventaja, quizá concediendo demasiado a los catalanes: terreno y faltas evitables en las inmediaciones del área. El partido era igualado y fueron cayeron algunas ocasiones por bando y bando pero sin que fuesen entre palos los intentos, salvó uno de Fabbrini que exigió al meta visitante realizar una meritoria intervención. El Oviedo concedía poco, pero el tanteo ponía la incertidumbre en la grada. Anquela procuró blindar la vital victoria con sus reveladores -¿y tardíos?- cambios: Aarón, Fabbrini y Berjón dejaron su puesto y entraron Johannesson, Mossa y Rocha. El pitido final concedió tres puntos y alivio a los aficionados que volvieron a ver a un equipo sólido y con solvencia arriba. El nuevo partido vital ahora es el de Valladolid.

Herrero. Asentado. Va ganando confianza. Sostuvo al equipo con acertadas intervenciones en momentos puntuales.

Cotugno. Inexpugnable. Venció todos sus disputas, controló su banda e incluso se asomó al gol. La mejor versión del uruguayo.

Carlos Hernández. Impecable. Juego contundente, sin errores y bien colocado. Sigue en su linea de regularidad.

Forlín. Potencial. En el corte y posicionamiento estuvo inconmesurable. En las salidas de balón, como sabemos de su calidad, esperamos más.

Christian. Luchador. Como siempre entregó todo. Mantuvo su zona con correción y sin faltas. Apenas cruzó el medio del campo.

Folch. Aseado. Con la línea de tres por delante, el catalán, sin necesidad de incorporarse tanto al ataque, realiza con mucho más desahogo su labor de corte y distribución.

Mariga. Poderío. Fuerza. Sabe colocarse, tiene entrega y sabe qué hacer en cada momento con el balón. Un buen fichaje de invierno.

Aarón. Bajo. Necesita el Oviedo la mejor versión del ilicitano y por ello Anquela sigue dándole minutos. En cuanto se recupere su nivel las opciones del Oviedo aumentarán exponencialmente.

Fabbrini. Creciendo. Cada partido va a más el italiano. Jugador diferente con técnica y descaro. Sufre innumerables faltas que son oro molido para un equipo como el azul.

Berjón. Insustituible. Todo el juego ofensivo de los de Anquela pasa hoy en día por sus botas. Su inteligencia y calidad sostienen al equipo. Tres o cuatro detalles impagables cada partido. 

Toché. Batallador. Bregó todo el partido aunque apenas dispuso de ocasiones. Proporcionó la asistencia de gol.

Johannesson, Mossa y Rocha. Sin calificar.



El Real Oviedo consiguió meterse de nuevo en puesto de play off tras derrotar a un correoso Nàstic que discutió el partido a los azules hasta el final. El fútbol son estados de ánimo y está claro que el de los de Anquela vuelve a crecer. Quedan 7 jornadas de infarto -cuatro en el Carlos Tartiere-, pero sin olvidar que al final nos espera un glorioso premio, no un castigo. Disfrutemos de lo nuestro, animemos y el sueño del retorno completo poco a poco puede ir tomando forma.

sábado, 14 de abril de 2018

Último viaje antes de la liga regular para el Real Oviedo Femenino


El Real Oviedo Femenino afronta este fin de semana su último desplazamiento de la temporada regular, si los resultados de las dos jornadas que restan (Victoria FC a domicilio y Sárdoma en el Díaz Vega), las carbayonas tendrán que viajar de nuevo pero ya en la fase de ascenso y con la mente puesta en el objetivo del ascenso.
Tras el último entrenamiento realizado por el equipo asturiano,Pedro Arboleya ha facilitado una convocatoria compuesta por 18 jugadoras: Cheza, Damaris, Celia, Iglesias, Alejandra, Mery, María, Seila, Erika, Henar, Cienfuegos, Silvia, Yoli, Laura, Clo, Isina, Yari y Paula. La principal novedad en la lista es la vuelta de la central Alejandra, tras meses alejada de la competición por una lesión.
El encuentro se disputará en tierras gallegas a partir de las 12:00 horas en el Campo Municipal de Sergas.

Iberostar Palma - Unión Financiera Baloncesto Oviedo: previa

Foto: Unión Financiera Baloncesto Oviedo
El Unión Financiera Baloncesto Oviedo tiene esta jornada nuevamente una dura jornada en su desplazamiento hasta las islas para enfrentarse al Iberostar Palma, un equipo que ocupa las posiciones bajas de la tabla y que servirá a los asturianos para probarse de cara al Play Off que tendrán que afrontar en breves fechas.
El Iberostar Palma, está actualmente envuelto en un empate a cinco bandas con once victorias y veinte derrotas en lo que va de temporada, ocupando actualmente la posición catorce de LEB Oro. A pesar de la situación en la que está el equipo mallorquín, el base Joan Bivia está firmando unos grandes números, promediando 13,2 puntos, 3,4 rebotes y 3 asistencias para un total de 13,5 de valoración por partido, siendo el jugador más valorado dentro de la plantilla que entrena Félix Alonso. Tras el español, el jugador que más destaca es Gediminas Zyle, pívot lituano que aporta 10,4 puntos y 4,2 rebotes a su equipo, para lograr una media de 10,7 de valoración. En el puesto de alero es importante destacar la figura de Joan Tomás, quien promedia 7,9 puntos, 4,1 rebotes y 0,9 asistencias para hacer un 9,6 de valoración por encuentro. Siguiendo en las posiciones exteriores, Rafa Huertas anota 10,6 puntos, 1,4 rebotes y 1,9 asistencias, que hacen un total de 7,9 créditos de valoración, siendo el jugador en esa posición que mejor rendimiento le aporta a Félix Alonso. Finalmente, hay que destacar al pívot lituano Tautvydas Slezas (5,7 puntos, 4,9 rebotes, 1,2 asistencias y 7,6 de valoración), el ala pívot Roger Fornas (8,7 puntos, 4,6 rebotes, 1 asistencia y 7,7 de valoración) y el escolta británico Ben Mockford (7,6 puntos, 1 rebote, 1,1 asistencias y 5,1 de valoración).
Será un largo desplazamiento para los hombres de Carles Marco que podrá contar para esta jornada con todos sus efectivos, ya que los jugadores de la plantilla que arrastraban molestias físicas se han recuperado totalmente y estarán a disposición de su entrenador para el encuentro que dará comienzo hoy sábado a partir de las 20:00 horas de la tarde y donde se verá si el Unión Financiera sigue ganando o si por el contrario la victoria se queda en casa y el Iberostar Palma sigue de lleno en la lucha por no perder la categoría.

REAL OVIEDO-GIMNÁSTIC DE TARRAGONA. Previa.

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LIGA 123
Jornada 35

Estadio Carlos Tartiere
Domingo 15 de abril
20:00 horas
Pronóstico del tiempo: 12 grados y un 95 por ciento de probabilidades de lluvia

Árbitro: Eduardo Prieto Iglesias, colegiado del comité navarro


Equipos Puntos J. Casa Fuera Goles
G. E. P. G. E. P. F. C.
1 Sporting 61 34 13 3 2 5 4 7 52 29
2 Rayo V. 61 34 10 5 2 6 8 3 55 36
3 Huesca 59 34 11 5 1 5 6 6 45 30
4 Cádiz 57 34 9 8 1 6 4 6 35 20
5 R. Zaragoza 55 34 8 6 3 7 4 6 42 34
6 Numancia 54 34 12 1 3 3 8 7 42 34
7 Granada 53 34 12 3 2 3 5 9 47 38
8 Real Oviedo 53 34 10 4 2 4 7 7 45 37
9 Tenerife 52 34 10 6 1 4 4 9 49 37
10 Osasuna 51 34 6 7 4 7 5 5 36 28
11 R. Valladolid 51 34 12 2 3 2 7 8 53 46
12 Lugo 48 34 9 3 5 5 3 9 34 39
13 Albacete 45 34 8 5 5 3 7 6 28 33
14 Nástic 42 34 5 2 10 7 4 6 36 42
15 Reus 41 34 6 9 2 3 5 9 25 34
16 Alcorcón 41 34 5 8 4 5 3 9 28 39
17 Almería 38 34 7 4 6 3 4 10 32 39
18 Barcelona B 37 34 4 5 8 4 8 5 37 42
19 Cultural L. 36 34 6 7 4 2 5 10 39 53
20 Córdoba 35 34 7 4 6 3 1 13 41 56
21 Lorca 22 34 4 5 7 1 2 15 29 56
22 Sevilla At. 22 34 2 6 9 2 4 11 23 51

Convocatoria Real Oviedo: Juan Carlos, Alfonso, Johannesson, Verdés, Forlín, Carlos Hernández, Aarón Ñíguez, Ramón Folch, Toché, Linares, Pucko, Mariga, Fabbrini, Christian Fdez, Cotugno, Saúl Berjón, David Rocha y Mossa.

Convocatoria Nàstic de Tarragona:

Apuestas

Real Oviedo: 1.60 € por 1 € apostado
Empate:       3.50 € por 1
Nàstic:         6.50 € por 1


Los pupilos de Anquela lograron una buena victoria en el Anxo Carro de Lugo que les coloca de lleno otra vez en la lucha por entrar en el play off de ascenso. Ahora llegan dos partidos en casa que, caso de sacarlos adelante, colocarían a los azules entre los seis primeros de la tabla y con la moral y el espíritu adecuados para afrontar el sprint final de la competición. El primero de tan trascendentales choques será ante el Nàstic de Tarragona, equipo que toda la temporada se ha mantenido en la zona medio baja de la clasificación, pero que se presenta en Oviedo como el mejor visitante de la categoría junto al Real Zaragoza: las 7 victorias, 4 empates y 6 derrotas a domicilio del conjunto tarraconense son números de equipo puntero en esta liga, mejorando con mucho los obtenidos en su propio estadio. Por lo tanto el primer envite de los de Anquela será serio y una excelente medida de lo que los oviedistas pueden dar de sí en estas jornadas decisivas.

Anquela, poco dado a los cambios cuando las cosas funcionan, es más que probable que repita la alineación que logró los tres puntos en tierras gallegas la semana pasada, por lo que con toda seguridad el once de inicio del Real Oviedo será el compuesto por:

Herrero

Cotugno          Carlos Hernández            Forlín             Christian

Folch             Mariga

Aarón                     Fabbrini                  Berjón

Toché


Como toda la temporada, como todos estos años, el estado del terreno de juego será el primer inconveniente que pueden encontrarse los azules a la hora del partido tras las intensas lluvias de los últimos días. Sin embargo, la afición y el equipo han de sobreponerse a cualquier circunstancia previa o sobrevenida y conseguir esos puntos que empujen la ilusión a lo más alto. Todos juntos, sin distracciones, podemos.

lunes, 9 de abril de 2018

CD LUGO.REAL OVIEDO. Crónica.

En el Anxo Carro, un estadio en general poco propicio para los azules, el Real Oviedo salvó este domingo su primer match ball de la temporada. Una derrota o un empate habrían dejado a los de Anquela muy tocados en su lucha por entrar en el play off -parece que el ascenso directo ya es a estas alturas una simple quimera-. La lucha va a ser encarnizada hasta la última jornada, pues hasta el puesto 11 que ocupa el Real Valladolid todos los equipos mantienen viva la esperanza de tener premio esta temporada. La victoria refuerza al grupo, anima a la afición y coloca a los azules a un solo punto de los puestos de privilegio. Los azules, digan lo que digan los agoreros, todavía no se despidieron de nada.

El partido se inició con cambios en la disposición táctica de los carbayones. Anquela, tras unos meses en lo que utilizó el 1-5-4-1 volvía en la capital lucense, obligado por la atonía del equipo en las últimas jornadas, a su esquema de inicio de temporada: 1-4-2-3-1. El sacrficado era Mossa para que se conformase una línea de 3 por delante de los pivotes para intentar remediar el bajo nivel de actividad ofensiva de los oviedistas en estos últimos tiempos. El cambio surtió efecto y el Oviedo salió a discutir el dominio a los lucenses en la primera parte. Los primeros 45 minutos, con mucho en juego sobre el césped, apenas hubo ocasiones pero se vio un Oviedo con más argumentos arriba y sin pasar excesivos apuros en defensa. Berjón y Christian dispusieron de las únicas oportunidades minimamente reseñables del primer periodo.

La segunda parte fue otra cosa. El Lugo salió con decisión del vestuario y forzó algunas ocasiones claras para adelantarse en el marcador. La falta de puntería y un buen Herrero mantuvieron en ese tramo las tablas en el tanteador. El Oviedo se estiró y también tuvo algunos acercamientos a la meta de Juan Carlos pero que no llegaron a cristalizar en ocasiones claras de gol. El partido era un intercambio de golpes con los dos equipos en busca de una victoria que se antojaba imprescindible para el sueño de ambos. El minuto 66 marcó un punto de inflexión en el partido con la expulsión por doble amarilla de Kravets que dejaba a los asturianos con superioridad numérica sobre el campo. A partir de ese momento, sin embargo, los ovetenses parecieron no asumir con serenidad su rol de favoritos y parecian desconcertados con la ventaja. Anquela, en una opción que podría haber sido señalada de no resultar como resultó, dio entrada a Johannesson retirando del campo a Fabbrini para que Aarón pasase a la media punta. En una jugada por la izquierda, Aarón puso un balón al área que Toché -en fino fuera de juego-  disputó con el meta lucense para que aprovechase la situación Johannesson para marcar sin oposicón, dar una alegría a los numerosos aficionados oviedistas desplazados y, lo que es más importante, volver a situar a los azules con plenas opciones de clasificación para el play off. Los minutos finales fueron, es el Oviedo, un suplicio, con ocasión clarísima para los locales incluída, pero los tres puntos finalmente volaron hacia la capital asturiana.

Herrero. Notable. Cuando tuvo que intervenir lo hizo con acierto, sosteniendo al equipo en momentos decisivos del partido.

Cotugno. Bien, Cerró con solvencia su banda y se prodigo poco en ataque.

Carlos Hernández. Regular. En su línea de excelencia de la temporada. Volvía a la que fue su casa y cumplió. Supo vivir con una tarjeta tempranera.

Forlín. Sostén. Sus cortes fueron providenciales en algunos momentos. Si recupera el paso el Oviedo tiene mucho ganado.

Christian. Centrado. Cumplió sobradamente su cometido defensivo. En ocasiones incluso aprovechó para sumarse al ataque.

Folch. Oscuro. Más intrascendente que en otras ocasiones, pareció limitarse al corte y a un juego sin riesgo.

Mariga. Activo. Cubrió mucho campo. Realizó una buena primera parte de cobertura y juego. Poco a poco fue perdiendo prestaciones.

Aarón. Bullidor. Lo intentó siempre. Terminó colaborando en la jugada del gol.

Fabbrini. Clase. Tiene mucha clase y va recuperando su nivel. Su juego propicia numerosas faltas del rival.

Berjón. Desequilibrante. Puso varios centros de gol y todo lo que hizo tuvo sentido. Sin estar en su mejor momento siempre da.

Toché. Luchador. Bregó todo el partido aunque tuvo pocas ocasiones para rematar. Asistíó a Johannesson en el gol.

Johannesson. Decisivo. Salió para jugar como extremo y en una de sus habituales entradas al área rival tuvo la habilidad de encontrar la pelota de gol.

Rocha y Mossa. Sin calificar.

lunes, 2 de abril de 2018

Prohibido volver a morir en la orilla.


Tres años. Este ha sido el periodo de tiempo que el Real Oviedo lleva en Segunda División en esta última etapa. Arrancaba esta temporada con el fichaje de Anquela, quien venía de meter a un humilde Huesca en puestos de PlayOff la temporada anterior y cumplía los requisitos que la hinchada azul exige a cualquier inquilino del banquillo del Carlos Tartiere. Tras un arranque flojo en los resultados pero notable en cuanto a intensidad y garra, el conjunto azul lograba una racha de diez partidos consecutivos sin conocer la derrota (siete victorias y tres derrotas). Este dinámica positiva tendría su punto y final una vez finalizado el derbi asturiano con victoria local ante el Sporting, aquel día muchos celebraron (celebramos) aquel partido como si de un ascenso se tratase, nada más lejos de la realidad.
Por tercer año consecutivo, y tras haber cosechado buenas rachas previas en todas estas temporadas, el Real Oviedo vuelve a vivir un deja vù y las dudas vuelven a instalarse en el seno azul. Tiempo para lamentarse sobrará una vez que la temporada acabe por lo que no es el momento de atacar ni cargar contra los jugadores. Unos y otros vemos jornada tras jornada los fallos en el Real Oviedo (cambios tardíos, un sistema que ya no funciona, falta de profundidad…), fallos que el propio Julio Velázquez, entrenador del AD Alcorcón, resaltó en su intervención posterior a la victoria de los madrileños en el Tartiere. Es la hora de cambiar de dinámica, de buscar un cambio dentro del equipo (como fue el de los carrileros hace exactamente una vuelta) que dé la vuelta a esta situación. Esto sólo se logrará mediante la unión, no podemos volver a morir en la orilla.

domingo, 1 de abril de 2018

REAL OVIEDO-AD ALCORCÓN. Crónica.

Los diez últimos partidos de la temporada se iniciaron para el Real Oviedo de la peor manera posible: con una derrota en casa que cortó de raíz los atisbos de reacción observados las dos últimas jornadas.
Anquela introdujo a Hidi en el once en sustitución de Rocha. El resto fue el mismo once que empezó el partido en Córdoba el fin de semana pasado. El Oviedo salió con energía: Mossa asomó enseguida en las inmediaciones del área de Casto. Pero la intensidad inicial fue un espejismo. El juego se niveló y se pasó a un equilibrio de presión y errores en el medio del campo. El conjunto azul parecía timorato y con aparente poca ambición. El Oviedo dominó la primera mitad, pero le costaba dañar a un Alcorcón muy disciplinado. El juego de los locales era anodino y previsible con mucho juego en horizontal y con escasa velocidad. Las ocasiones, casi inexistentes y no en exceso claras, se repartieron entre ambos equipos. El partido llegó al intermedio con la sensación de que el Oviedo había desperdiciado 45 minutos por falta de ambición y exceso de precauciones.

La segunda mitad se inició con un Alcorcón que dio un paso al frente y puso contra las cuerdas a un conjunto carbayón sin respuesta. El desconcierto de los azules duró 15 minutos durante los cuales los madrileños pusieron cerco a la neta de Herrero. El partido era un susto constante para los aficionados hasta que Anquela reaccionó en el banquillo: introdujo a Aarón por Hidi y retrasó a Fabbrini al centro del campo. Con estas variaciones, el Oviedo recuperó la manija del partido y comenzó a rondar la portería alfarera con cierta asiduidad. Hubo ocasiones. No demasiadas, pero sí las suficientes y lo suficientemente claras como para que los locales merecieran -¿en fútbol se merece algo?- inaugurar el tanteador. No sucedió: el Oviedo no pudo conseguir en media hora lo que había dejado escapar en 60 minutos. Al final, el fútbol -en ocasiones tan cruel- castigo a los azules y al animoso Viti en el tiempo de descuento.

Los oviedistas inician el sprint final de la temporada con una bofetada que duele mucho dados los merecimientos y la forma de consumarse la derrota. Desde luego que queda tiempo y puntos suficientes, pero la ambición y la búsqueda de la victoria no pueden impregnarse con exceso de prudencia como sucedió esta jornada. El Oviedo retrasó su toque de carga hasta la última media hora de partido. Y no fue suficiente. Se está buscando un premio sin más peligro que la decepción de quedar fuera de los playoff. Se necesita más ambición y deternminación en cada partido, tanto sobre el césped como desde el banquillo. No hay nada que perder: seamos valientes. Si quedamos sin premio que sea con las botas puestas.