lunes, 11 de diciembre de 2017

REAL OVIEDO-CA OSASUNA. Crónica.

Partido disputado en un terreno de juego cercano a la suspensión.El Oviedo salió mejor tanto en disposición anímica como en adaptación al terreno de juego. A los seis minutos llegó la primera ocasión: claro penalti favorable a los locales que Rocha lanzó fuera. No se vino abajo el conjunto de Anquela y cuatro minutos más tarde, tras una gran maniobra de Linares en el área, Johanesson –un lateral, no se olvide- aparecía en boca de gol y acertaba a marcar con un gran cabezazo ajustado al palo. A mediados de esta primera parte, la lluvia comenzó a caer con mucha intensidad con lo que el partido era cada vez más de físico y disputa. Gran primera mitad de los azules, reconocida por el público con una gran ovación.

El segundo tiempo empezó con un Osasuna más presionante y que dispuso de algunas ocasiones para equilibrar el marcador –Unái García, Torró y David Rodríguez-. El Oviedo sufría en defensa a causa de algunos errores propios y por el calamitoso estado del terreno de juego en el área de Herrero. Los de Anquela jugaban arropados atrás y a no jugar, con numerosas caídas de jugadores azules y entradas del masajista. Y así, poco a poco y sin excesivo sufrimiento, el Oviedo con mucho oficio llegó al final del partido y consiguió el botín de los tres puntos.

Herrero. Suficiente. Inédito en un partido en el que Osasuna no consiguió ponerle a prueba.

Johanesson. Bravura. El internacional islandés derrocha facultades y entrega con cada vez más acierto. Su gol, rematando de cabeza en el punto de penalti siendo lateral, explica perfectamente su poderío.

Carlos Hernández. Sólido. Entendió perfectamente lo que reclamaba el choque y lo aplicó. Fue un valladar inexpugnable y no se complicó nunca.

Forlín. Líder. Su contribución aumenta partido tras partido y el equipo lo nota. Su categoría es indudable.

Christian. Contundente. Salvo en una ocasión hizo siempre lo correcto. Alguna vez se aventuró en ataque.

Mossa. Incansable. Como siempre el valenciano corrió arriba y abajo toda la banda. El partido no se adecuaba a sus características pero no desentonó.

Folch. Valladar. Cortó, cortó y corto. Todo sencillo. Un sostén en el centro de campo. 

Rocha. Incombustible. Su error en el penalti no oscurece su partido. Cada balón disputado fue suyo. Ayudó a contener a los rojillos.

Yeboah. Espectacular. Parecía que el terreno de juego no iban con sus características, pero nos equivocamos los que pensábamos así. Hizo de todo y todo bien: protegió, condujo, regateó, pasó y presionó sin descanso. Dinámico e incisivo. De lo mejor de la tarde.

Berjón. Destellos. Su juego necesita otros condicionantes, pero aún así dejó detalles. Como siempre.

Linares. Batallador. Llevó el equipo hacia arriba con sus ganas constante y realizó una gran jugada que concluyó el primer gol. Su coraje y determinación son dignos de elogio siempre.

Viti. Potente. Su presencia contribuyó, a base de brega y velocidad, a vivir un final de partido tranquilo como pocas veces.

Hidi y Verdés. Sin tiempo.


Tres nuevos puntos para los de Anquela que llegaron en un encuentro en el que primó el sacrificio sobre cualquier otra consideración. Los jugadores azules entregaron todo lo que llevaban sin reservas y el público lo agradeció. El equipo compite en cualquier situación, no se arruga y ha dado un paso adelante que augura una buena temporada. La tormenta ha pasado parece que definitivamente: los azules acarician ya el play off.