domingo, 26 de noviembre de 2017

Real Oviedo-CD Numancia de Soria. Crónica.

El ciclotímico Real Oviedo de esta temporada ofreció en la tarde del sábado una imagen completamente diferente a la mostrada el fin de semana anterior. Fue el de Anquela un equipo sólido y dinámico en líneas generales que supo en cada momento a qué jugaba. Los oviedistas afrontaron el choque con una energía y presión encomiables, lo que obligaba a los castellanos a recluirse en su campo sin que los locales les permitiesen acercarse a los dominios de un Herrero de estreno. El Oviedo estaba desatado y ofreciendo momentos de buen fútbol. Poco a poco las ocasiones fueron llegando: Aarón, Linares... Hasta que en el minuto 17, tras un saque de esquina botado por Berjón, Johanesson con un centro espléndido permitía que Carlos Hernández con un magnífico testarazo adelantase con justicia a los azules. El Oviedo continuó tras el tanto con su dominio de la situación, sin pasar apuros y controlando a los sorianos completamente. A la media hora de juego todo pareció comenzar a cambiar a peor para los ovetenses: primero con la lesión de un acertado Aarón -sustituido por Yeboah- y poco después con el empate logrado por el Numancia en su primer acercamiento a la meta de Herrero. Gran saque de esquina de Iñigo Pérez que Higinio no desmereció con un buen cabezazo que recuperaba una injusta igualdad en el marcador. Con esa acción -minuto 34- prácticamente terminaba la primera mitad, pues a los de Anquela les costaba asimilar el empate tras el gran trabajo realizado y los numantinos se mostraban satisfechos con un empate a todas luces excesivo para sus méritos.

La segunda parte se presentaba como una incógnita que se despejó en seguida: el Oviedo continuaba siendo superior en todos los aspectos del juego. Apoyados en el Berjón de las mejores tardes y en un activo y acertado Yeboah, los azules dominaban con claridad. Sin embargo, seria Herrero el que mantendría a los azules dentro del partido al solventar de forma brillante un mano a mano con Higinio. Dos minutos más tarde, Diegui tras un excepcional control disparaba al larguero: el rechace lo transformaba Dani Calvo en un rocambolesco autogol que ponía por delante de nuevo a los de Anquela. El Real Oviedo siguió firme y buscando certificar la victoria, cosa que logró a los 64 minutos tras un espléndido gol de Linares tras botar Berjón una falta con magisterio. El encuentro quedaba prácticamente visto para sentencia. Poco después la maldición azul de la temporada se repetía: Johanesson dejaba lesionado el terreno de juego siendo sustituido por Cotugno. El Oviedo pudo ampliar su cuenta y el Numancia también al aprovechar unos minutos finales confusos de los oviedistas.

Herrero. Muy bien. El gol es más mérito del rival que desacierto azul. Tuvo varías intervenciones de mérito y mantuvo al equipo con el empate en un momento decisivo. Soportó bien el hecho de estar en el punto de mira de la afición.

Diegui. Luces y alguna sombra. Luchó con denuedo -como siempre- y participó de forma soberbia en los dos primeros goles oviedistas. Sin embargo hoy no estuvo especialmente acertado en el resto de acciones del partido.

Carlos Hernández. Excelente. Cada vez más seguro y confiado en labores defensivas, sigue siendo un referente en las jugadas a balón parado.

Forlín. Su rendimiento va en progresión. Empieza a ser el jugador determinante que es.

Christian. Bien. Se fajó en labores defensivas con alguna duda y apoyó por su banda en ocasiones la ofensiva azul.

Mossa. Peligro. Su sociedad con Berjón, Rocha y ocasionalmente Christian o Yeboah llevó constante inquietud a la meta castellana. Cada vez más imprescindible.

Folch. Metrónomo. Jugó siempre con sentido y dio solidez al centro del campo. Pareció de nuevo el de principio de temporada.

Rocha. Incansable. Incordio constante para los centrocampistas sorianos con un derroche digno de encomio. Apoyó con criterio a los jugadores de banda.

Aarón. Una pena. Hasta la lesión se le vio con ganas y acierto, siendo un peligro constante para la meta castellana.

Berjón. Clase. Cada balón que pasa por el ovetense mejora con su aportación. Hoy estuvo diferencial.

Linares. Completo. Otro excelente encuentro del aragonés, con gol incluido. Presiona, aguanta el balón, apoya el juego y está acertado de cara al gol. Está de vuelta.

Yeboah. Confirmación. Salió en el peor momento y terminó despachando un gran partido a base de velocidad, visión y entrega. Grandes expectativas.

Cotugno y Mariga. Poco tiempo para calificar.

Es difícil atreverse a decir esto con un equipo tan irregular como este Oviedo, pero parece que el míster va dando con la tecla. El conjunto parece haber encontrado su mejor versión con los tres centrales, aunque todavía haya algunas disfunciones de funcionamiento. La victoria de hoy sigue acercando a los azules a la zona noble. Las lesiones continúan produciéndose y diezmando a los de Anquela que sin embargo siguen ofreciendo buenas impresiones en cada presentación, al menos como locales. La carrera continúa.