lunes, 4 de septiembre de 2017

Real Oviedo-Reus Deportiu. Crónica: creciendo.

A la tercera fue la vencida. El Real Oviedo consiguió ante el Reus la primera victoria de la temporada. Una victoria más trabajada de lo que marca el marcador final y obtenida mediante las directrices que el míster azul intenta inculcar en sus jugadores: intensidad y velocidad. El Reus, un conjunto con buen trato de balón y que siempre (¿demasiado?) intenta jugar, parecía en los primeros minutos más entonado que los azules. Así, en el minuto 14, Mayor trataba de superar a Juan Carlos en un mano a mano, pero el portero mallorquín respondía con una sobresaliente intervención para mantener la igualdad en el marcador. Poco el empuje de los azules fue inclinando la balanza del lado local con varias aproximaciones con intención que no terminaron en remates nítidos. El partido era cada vez más claramente oviedista. Y en esto llegó Toché para reivindicar su categoría de goleador con una chilena tras pase de Christian y abrir el marcador. El Oviedo se ponía en ventaja en el tanteador como en los dos partidos previos, aunque como en aquellos el oponente pudo haber empatado casi sin solución de continuidad. Pero nuevamente Juan Carlos, extraordinario hoy, resolvió con una gran intervención una nueva ocasión de Mayor tras un despiste monumental de los dos centrales oviedistas. Los azules a partir de ese momento tomaron definitivamente las riendas del partido y pudieron haber encarrilado el mismo antes del descanso, pero Linares y Johannesson no acertaron ante la meta de Badia. Se llegó al descanso con triunfo parcial de los locales y la desgracia en forma de dos nuevas lesiones para los de Anquela: Johannesson y Hidi con molestias no pudieron comenzar la segunda parte siendo sustituidos por Pucko y Rocha.

Los segundos 45 minutos fueron azules casi por completo, máxime desde que Pucko tras una fenomenal galopada por la banda sirviese un balón a Toché que el ariete acertó a convertir en el segundo tanto ovetense. Era el minuto 3 de la reanudación. Los de Anquela, con el resultado muy a favor, se arroparon un poco más en defensa y en rápidas transiciones pudieron ampliar la diferencia por medio de Berjón y Toché. El Reus empujaba, especialmente por la banda izquierda azul y Anquela utilizó su único cambio para dar entrada a Mossa por Linares y reforzar esa zona. Los de López Garay seguían manejando bien el balón hasta los tres cuartos, pero a medida que progresaban hacia los dominios de Juan Carlos se les nublaban las ideas y no encontraban el modo de sortear a la ordenada defensa carbayona. Poco antes del pitido final, Rocha ejecutó una falta con maestría y colocó el tercer gol en el casillero azul. La renta pudo ser aún mayor en el descuento por medio nuevamente de Berjón y Toché. Al finalizar el encuentro la fiesta era completa en el Tartiere.

Juan Carlos. Fundamental. Impidió con dos intervenciones de mucho mérito que el Reus se adelantara en el marcador y más tarde que lograra el empate. Seguro todo el partido.

Cotugno. Sólido. Mejoró sus prestaciones respecto a partidos anteriores. Muy solvente en defensa pero sin apenas presencia ofensiva.

Verdés. Expeditivo y rápido. Alguna falta de entendimiento con el otro central pudo costar un disgusto.

Carlos Hernández. Sobrio. Con el balón en los pies procuró no complicarse.

Christian. Luchador y entregado. Llegó en varias ocasiones al área rival. En una de ellas sirvió el balón para el primer tanto de Toché.

Folch. Inteligente e imprescindible. Todo lo que hace sobre el campo tiene sentido. Sigue en su línea ascendente.

Hidi. Intrascendente. No terminó el húngaro de hacer su juego hoy y terminó con una tarjeta y lesionado.

Berjón. Categoría. Todo lo que hace tiene peligro para la meta rival. Aunque hoy no marcó, siguió dejando muestras de su clase.

Linares. Peleón. El aragonés dejó todo sobre el terreno de juego: presionó, apoyó y buscó siempre el gol. Se fabricó una buena oportunidad que el meta rival desbarató con una buena intervención.

Diegui. Pundonor y velocidad. Buen primer tiempo con numerosas incursiones ofensivas y más acierto que en jornadas anteriores. Pudo marcar en la última jugada del primer tiempo.

Toche. Reivindicado. Marcó dos goles. El primero, soberbio que celebró con rabia como para demostrar que aquí ya hay un nueve goleador.

Pucko. Una bala. Su velocidad y potencia quedó patente en varias jugadas. Muy esperanzador debut.

Rocha. Golazo. Dio más consistencia al centro del campo. Cortó con eficacia y jugó con sencillez. Marcó un gol de bandera.

Mossa. Animoso. Se animó a llegar hasta el área rival en un par de ocasiones. Tendrá su oportunidad y la aprovechará.

Buen resultado del Real Oviedo, aunque no hay que olvidar que pudieron haberse complicado mucho las cosas de estar el Reus más acertado ante Juan Carlos. El equipo está en continuo crecimiento y sufriendo una severa plaga de lesiones que por el momento no parecen afectar al funcionamiento colectivo. Con los mimbres disponibles, Anquela va confeccionando un conjunto muy cohesionado, solidario, presionante y tremendamente incómodo para los adversarios; un conjunto que, como hoy, no tiene miedo de ceder la posesión al rival retrocediendo unos metros. El potencial del equipo está aún sin explotar por completo, por ello está permitido soñar tanto con el final de temporada... como con el sábado próximo.