domingo, 2 de abril de 2017

Atraco en el Heliodoro

"Pérez Pallas", estas serían las dos palabras que resumen el partido entre el Tenerife y el Real Oviedo. Arrancaba el partido con dos grandes novedades en el once, la primera era la entrada de Fernández en el lateral derecho en sustitución de Diegui y, la segunda, el situar a Rocha en la banda derecha, relegando a Linares al banquillo.

Salió el Oviedo bien plantado en la Isla hasta que en los primeros compases del partido y tras una falta lateral, el arbitro señalaba la pena máxima. Penalti (inexistente) que sólo vió el árbitro del encuentro y que supuso el gol de Aitor Sanz, que bien valdría 3 puntos, celebración incluida del exazul incluida para más inri. A partir de ese momento solo hubo un equipo en el césped, el Real Oviedo. Córners, faltas laterales, centros y llegadas. Esa fue la tónica general hasta el minuto 90.

Por su parte el colegiado gallego, y esportinguista confeso, siguió en su línea señalando faltas en ataques constantes del Real Oviedo y sin ningún tipo de reparos para sacar amarillas a los azules.
3 puntos que se le escapan al Real Oviedo ante un rival directo por culpa de factores externos. Siguiente partido el domingo a las 18h contra el UCAM de Murcia en el Carlos Tartiere.