miércoles, 11 de enero de 2017

Tensión en El Requexón.

Hoy, en el entrenamiento de las 10:30, se ha vuelto a vivir un bochornoso episodio, otro capítulo para el libro de terror que empezó a escribirse cuando Sergio Egea dimitió como entrenador del Real Oviedo.

Con un clima de incertidumbre, tenía lugar un entrenamiento de la primera plantilla del Real Oviedo con un término definido de forma clara como resumen de este: "intensidad". Esto era lo que, junto con solidaridad defensiva, pedía Hierro a sus pupilos en una mañana nublada en la ciudad deportiva azul. Todo transcurría con normalidad hasta que, con intensidad, Christian iba a la lucha de un balón con Miguel Linares, a quien no le gustó nada la acción de su compañero y se levantó como un rayo a recriminárselo. Entonces fue cuando Linares le propinó un cabezazo a su compañero, respondido por parte del lateral zurdo con un manotazo en la cara.

Después de este bochornoso acontecimiento, Miguel Linares salió a rueda de prensa a dar las pertinentes explicaciones, que se limitaron a relacionarlo con "un lance propio del entrenamiento". Semana complicada la que se vive en el seno azul.