sábado, 26 de noviembre de 2016

AD ALCORCÓN.REAL OVIEDO. Crónica.

El Real Oviedo refrendó lo que decíamos la semana pasada a pesar de aquella meritoria victoria. Es un equipo que defiende mal, por mera acumulación de efectivos y siempre muy aculado en su área. La presión sobre los rivales es deficiente porque el conjunto de Hierro se hace muy largo con lo que cualquier pase sencillo bate las líneas azules de presión y permite recepciones cómodas entrelíneas que son aprovechadas por los rivales para crear peligro con notable facilidad. Al Oviedo le crean muchas ocasiones y el continuo peligro sobre la meta de Juan Carlos -hoy menos providencial que otras veces- es una constante de los partidos de esta temporada. Estas características negativas se acrecientan fuera de casa, donde los azules sufren una enormidad para mantener su portería a cero. Y una vez encajado el primer gol los carbayones parecen quedar noqueados y sin capacidad alguna de respuesta. Ni siquiera la heroica parece funcionar. En cuanto al ataque, hemos de reiterar que lejos del Carlos Tartiere apenas se pisa la zona de peligro rival. La pelota se recupera, cuando se recupera, encima de la frontal propia y hay muchos metros a recorrer hasta la puerta rival. El juego de posesión del Oviedo es, además embarullado y poco efectivo ante equipos rivales que literalmente muerden e impiden recibir con comodidad en cualquier zona del terreno de juego. Ya decíamos en alguna ocasión anterior que los números en cuanto a goles encajados del equipo de Fernando Hierro eran engañosos y más producto del poco acierto del rival de turno: Levante, Mallorca, Girona... que de la contundencia y solvencia de la defensa asturiana.

Es cierto que queda mucho campeonato y que el Real Oviedo sigue cerca de las posiciones de privilegio. Pero no es menos cierto que con la poca eficacia defensiva demostrada, la falta de capacidad de reacción ante los marcadores adversos y el pobre juego desplegado, especialísimamente lejos del Principado, las perspectivas no son halagüeñas. Hace falta afianzar la defensa e impedir la cascada continua de ocasiones rivales que sufrimos -hoy Juan Carlos tuvo tres intervenciones de mérito además de los 5 goles encajados-. El equipo tiene que estar mucho más junto y presionar al rival coordinadamente mucho más arriba... Queda trabajo, muchísismo, afortunadamente la tabla sigue colaborando para que la paciencia todavía dure... Sin embargo, urge comenzar a ofrecer soluciones al pobre bagaje que hasta el momento muestra, salvo en contadas ocasiones, el conjunto de Fernando Hierro.


Twitter: @ricardo9467