viernes, 9 de septiembre de 2016

UCAM Murcia-Real Oviedo. Crónica.



UCAM
R. OVIEDO
46% Posesión 54%
8 Tiros a puerta 3
3 Tiros fuera 1
8 Córners 4
3 Fueras de juego 3
0 Paradas del portero 2
18 Faltas 15


El Real Oviedo quedó apeado de la competiciòn de Copa a las primeras de cambio en un partido tipicamente copero en el que las alternativas en el marcador y los goles suplieron la falta de buen juego por parte y parte. Los de Fernando Hierro volvieron a realizar un partido flojo, con muchos altibajos. La defensa fue blanda y en exceso contemplativa en los balones parados: tres de los cuatro goles murcianos llegaron de este modo. El medio del campo no conseguía controlar el juego ni combinar y arriba Linares y Pereira ofrecían el mismo perfil de delantero sin más alternativas.

En la primera parte, a pesar de adelantarse en el marcador, los oviedistas estaban a merced de los locales quienes cerraban mejor su porteria y con un juego sencillo y práctico creaban complicaciones a la defensa azul. Tras el tanto de Linares (minuto 22) el UCAM solo necesito 8 minutos para darle la vuelta al partido (minutos 26 y 34). Goles ambos en los que la retaguardia azul pecó de inconsistente. En el primero por falta de contundencia dentro del propio área y en el segundo por permitir el remate completamente solo de un jugador murciano a la salida de un córner.

En la segunda mitad, más de lo mismo: un Oviedo poco estructurado volvía a tropezar en la misma piedra del balón parado: otra vez un remate de un jugador local completamente libre de marca tras el saque de una falta lateral. Tras eso, con el partido aparentemente perdido, el Oviedo dio un paso adelante, aunque sin llegar a inquietar demasiado al meta Fernando. Todo parecía visto para sentencia a falta de diez minutos para el final, pero en ese momento apareció Michu para en dos fogonazos -el primero tras concesión del portero universitario- (minutos 83 y 90) emparejar sorprendentemente el partido y dar nuevo aliento a los asturianos.

En la consiguiente  prórroga el Oviedo dominaba la situaciòn y parecía destinado a llevarse la eliminatoria. Sin embargo, una vez más el balón parado condenó a los de Hierro. Una falta lejana y cerca de la banda fue sacada en corto por los locales. Nadie salió a incomodar al poseedor de la pelota el cual se fue centrando su posición con el beneplácito de los carbayones hasta quedar en posición franca de disparo y obtener, tras un afortunado rebote, el cuarto y definitivo gol para el UCAM.

El Oviedo evidenció que aún le queda mucho camino por recorrer para llegar a un estado plenamente competitivo. La nota positiva del encuentro para la parroquia azul estuvo en el debut de Michu y su eficacia ante el gol. Más que probablemente esos dos goles puedan más en la conciencia de los oviedistas que la eliminación temprana en esta Copa del Rey. El equipo se está haciendo y son lógicos los bajones de rendimiento. Todavía se está a tiempo de todo.


Twitter: @ricardo9467