domingo, 28 de agosto de 2016

REAL OVIEDO-UNIÓN DEPORTIVA ALMERÍA. Crónica.



Real Oviedo Almería
56% Posesión del balón 44%
2 Goles 0
3 Tiros a puerta 2
7 Tiros fuera 7
10 Total tiros 9
2 Paradas del portero 1
7 Saques de esquina 4
3 Fueras de juego 0
3 Tarjetas Amarillas 5
0 Tarjetas Rojas 1
8 Faltas 20
Primer encuentro de la temporada en el Carlos Tartiere y los tres puntos se quedaron en casa. Fue el partido de este sábado mucho más competido de lo que marca el tanteador final. El Almería se presentó como un buen equipo que estuvo casi todo el partido en la pelea por los puntos. Es más que probable que esta temporada –visto lo visto- el conjunto andaluz sí este en la lucha final por las primeras plazas. El Real Oviedo por su parte siguió mostrando, como ya hiciera en Valladolid, una muy esperanzadora cara, con un trabajo colectivo más que notable y algunas individuales destacando con nitidez.

El partido se inició con un Almería mejor asentado en el terreno de juego. Los visitantes dominaban el juego gozando de algunas aproximaciones al área de Juan Carlos pero les faltaba la precisión en los metros finales. Poco a poco, con el paso de los minutos el Oviedo fue nivelando el juego. Los acercamientos a ambas porterías se sucedieron entonces. Aunque no sería hasta los minutos finales de este primer periodo cuando el marcador inicial se vio comprometido: un gran centro de Iago Díaz lo remató bien Chuli pero el onubense se topó con el palo. El conjunto de Hierro llegaba empatado al descanso tras una primera parte en la que se vio en varias fases superado por los hombres de Soriano. Justo antes del pitazo para el entretiempo, Óscar Gil entraba al terreno y debutaba como oviedista sustituyendo a Verdés, lesionado en una jugada fortuita.

La segunda parte se inició con parámetros muy diferentes: los jugadores locales salieron más entonados y desde el inicio mandaron sobre el terreno de juego. Así, a los ocho minutos de la reanudación Toché habilitó espléndidamente a Nando, quien en un abrir y cerrar de ojos se internó en el área, eludió a un defensa que trataba de detenerlo y definió con solvencia al palo largo. Buen gol que adelantaba a los locales que veían además como siete minutos más tarde Diamanka veía la segunda tarjeta amarilla tras un codazo ostentoso sobre el goleador del encuentro. Los azules seguían dominando apoyados en su juego y en la superioridad numérica. En este periodo los jugadores oviedistas controlaron el juego con holgura y gozaron de claras oportunidades para finiquitar el encuentro. No lo hicieron y el Almería bien pudo haber empatado en un gran cabezazo de Antonio Puertas que Juan Carlos –impecable arranque de liga el suyo- sacó con una mano abajo más que complicada. Así, sostenido por su portero, el Oviedo mataba el partido poco después tras un buen contraataque de Alaniz, finalizado por un Toché inconmensurable que marcó tras una espectacular jugada personal. Linares, ya en el descuento, pudo haber redondeado el marcador, pero Casto lo evitó en dos ocasiones consecutivas.

Lamentable el comportamiento de parte de la afición silbando a jugadores propios en el primer partido en casa de la liga. ¿Qué persigue esa porción irritada de espectadores? ¿Pretenden acaso que el entrenador varíe sus planes, abdique de su responsabilidad y confeccione las alineaciones por consenso popular? ¿O pretenden castigar supuestos comportamientos extradeportivos borrosos y nunca demostrados? ¿O tratan simplemente de descentrar a los jugadores señalados y conseguir así que el equipo trastabille? En cualquier caso, una actitud que nada tiene que ver con la abnegada y adicta afición carbayona que mayoritariamente -¡sí, mayoritariamente!- desde el 2003 sólo empuja a los suyos en una dirección: hacia arriba, siempre hacia arriba.


Twitter: @ricardo9467