sábado, 19 de marzo de 2016

AD ALCORCÓN-REAL OVIEDO. CRÓNICA.



 

Alcorcón Real Oviedo
49% Posesión del balón 51%
5 Tiros a puerta 0
7 Tiros fuera 8
0 Paradas 4
6 Saques de esquina 2
1 Fueras de juego 8
1 Tarjetas Amarillas 4
0 Tarjetas Rojas 0
13 Faltas 14



Partido más que descafeinado del Real Oviedo en el municipal de Santo Domingo. Derrota justa ante un Alcorcón con más peso en el juego y más argumentos futbolísticos. Lo cierto es que los azules salieron bien al choque con una presión muy alta, recuperando el balón cerca del área rival y con algunos acercamientos interesantes. En uno de ellos, minuto 9, Koné pareció marcar en posición correcta, pero el linier no dio validez a la jugada. Y eso fue todo. Desde el minuto 20, el Alcorcón se sacudió el dominio azul y comenzó a controlar el encuentro y a desgranar ocasiones claras de gol en la puerta asturiana. Unas, abortadas por Miño, el mejor hoy, y otras enviadas al camposanto por los delanteros alfareros. El Oviedo iba sorteando el gol local sin que pareciera haber plan alguno en su juego. Así, con bastantes más sombras que luces, se llegó al entretiempo con las tablas en el marcador.

La segunda parte no varió el guion. Se continuó con el soliloquio amarillo al que los oviedistas, casi siempre embarullados y confusos, resistían con nada más que fortuna y ganas. Las oportunidades claras de los de Muñiz seguían cayendo con más regularidad aún que en la primera parte. Solamente Koné en un par de cabalgadas rápidas hacia el área local tuvo la situación para inquietar al meta alcorconero, pero el africano no culminó bien las mismas. Entretanto el Alcorcón seguía inclinando el campo hacia el área de Miño hasta que en el minuto 25 Vila cometió un claro penalti sobre David Rodríguez. Él mismo se encargó de transformar la pena máxima en el merecido 1 a 0. Desde ese momento con los deberes ya hechos el Alcorcón se replegó para defender el marcador y el Oviedo, obligado, adelantó líneas. En esos 20 últimos minutos otra vez Koné tuvo la ocasión tras una buena jugada de Hervías, pero la flauta no chifló en esa solitaria oportunidad. Y así en un aparente y desesperante quiero y no puedo carbayón se consumieron los minutos reglamentarios.

Partido nefasto que culmina la nefasta semana azul. Cuando las cosas van bien no es conveniente hacer mudanzas, justo lo contrario de lo que aquí se ha hecho. Con Egea se podría haber perdido hoy también y dando además la misma imagen paupérrima -recordemos el horror en el Iberostar Estadi-, sin embargo el entorno no estaría cargado con la fea tensión que se adivina ahora. ¿La solución? Sin duda la llegada urgente de un entrenador contrastado y capaz que aglutine otra vez todas las ilusiones azules y que ejerza de firme conductor de esta nave ahora en una extraña zozobra mientras surca -todavía, sí, todavía- las cálidas aguas de los puestos de playoff de ascenso. Esperemos que los que abrieron la vía de agua actual sean ahora capaces de encontrar la forma de repararla. 

Twitter: @ricardo9467