lunes, 15 de febrero de 2016

REAL OVIEDO-CLUB DEPORTIVO TENERIFE. CRÓNICA.

 
Real Oviedo Tenerife
53% Posesión 47%
1 Goles 0
4 Tiros a puerta 4
9 Tiros fuera 7
6 Saques de esquina 3
1 Fueras de juego 3
4 Tarjetas Amarillas 3
1 Tarjetas Rojas 0
11 Faltas 9

El césped del Carlos Tartiere, como si no quisiera ser más un impedimento para el juego ascendente del equipo, aguantó hoy el frío y las ingentes lluvias caídas y mostró un buen aspecto a lo largo de todo el encuentro. Con ello dio lugar a un partido con agua, pero sin embalses; algo que no habíamos podido disfrutar en el municipal ovetense desde hacía demasiado tiempo. La primera parte fue entretenida con dos equipos que buscaban la puerta contraria y que combinaban bien. Hubo ocasiones por parte y parte -seguramente más de los visitantes-. Pero cuando el balón quedó franco para Susaeta en la banda derecha y su magnífico golpeo volaba rumbo al área en la grada se mascaba el gol. El regalo lo esperaba Toché, una vez más bien colocado y desmarcado. Y el goleador no falló. El primer gol del partido caía del lado de loa carbayones. Era el minuto 23 y la tónica del encuentro no cambió: los dos equipos seguían con ambición y las ocasiones seguían llegando, pero nadie fue capaz de atinar nuevamente con las redes.

El juego y las ocasiones de los insulares durante los primeros 45 minutos hacían presagiar un segundo acto complicado para los azules. Sin embargo las previsiones fallaron: el nivel mostrado por los chicharreros cayó en picado y prácticamente no inquietaron la meta de Esteban -extrañamente precipitado en algunas acciones esta tarde-. El Oviedo controlaba el partido con solvencia y parecía cuestión de minutos que consiguiera abrir nuevamente la puerta de los canarios y asegurar así su ventaja. Los azules tuvieron ocasiones: Kone, Susaeta y Míchel tuvieron las más claras pero no atinaron con las mallas y el corto marcador seguía amenazante. El equipo pareció adolecer de conformismo según avanzaba el segundo periodo y no dio el paso adelante que la sentencia del partido requería. Ante la aparente falta de respuestas de los tinerfeñistas y su falta de profundidad los hombres de Egea contestaban con premiosidad y falta de precisión en los últimos metros, dejando transcurrir el tiempo en busca de los noventa reglamentarios. El resultado no parecía en peligro. Hasta que a nueve minutos del final llegó la justa expulsión de Verdés y todo cambió: el Tenerife recordó que perdía el partido y el Oviedo se aculó peligrosamente en la frontal. Y así se vivieron los últimos instantes del choque: el local viendo en peligro los puntos que ya creía en el zurrón desde hacía rato y el Tenerife empujando más por obligación numérica y de resultado que por convicción plena. Sin embargo, salvó algún susto el asedio no pasó a mayores y los azules se embolsaron los tres puntos.

El uno por uno de los azules:
Estebán: providencial casi siempre, en un par de ocasiones se le vio extrañamente precipitado.
Johannesson: rápido e incisivo. Su esfuerzo no fue aprovechado más a menudo por sus compañeros.
David Fernández: Imperial. Este jugador en este momento está para una categoría superior.
Verdés: Peca en ocasiones de contundente e impulsivo. Por lo demás firme y seguro.
Bautista: Cumplió con creces en su posición natural.
Susaeta: De lo mejor. Preciso con el balón como siempre. Estuvo por todas partes. Terminó pareciendo hasta veloz. Ejerció como gran capitán pidiendo apoyo a Koné tras fallar este una buena ocasión. Imprescindible.
Michel: Formidable debut. Un jugador que le proporciona un salto de calidad al equipo. Visión, seguridad, juego y capacidad. Un refuerzo de lujo para lo que resta de temporada.
Rivera: En su línea ascendente. Cubrió mucho campo y generalmente mucho sentido. En ocasiones tendió a complicarse y retardar el juego.
Borja Valle: Luchó mucho, pero careció del acierto de otras tardes.
Koné: Tan trabajador como desacertado de cara al gol. La falta recuperar la chispa, pero se adivina el buen jugador que es.
Toché: Implacable una vez más de cara al gol.
Aguirre: Puso ganas y empuje. Le faltó en ocasiones tranqulidad.
Omgba y Vila: entraron muy al final en pleno asedio canario y no tuvieron ocasión de mostrar casi nada.

El conjunto de Sergio Egea volvió a la senda de la victoria y alcanzó los diez encuentros consecutivos sin conocer la derrota. Y sigue afianzándose en la zona más alta de la tabla, aproximándose cada vez más a la cifra de los 50 puntos que marcan el primer objetivo marcado de la temporada, aunque ya nadie lo tiene en mente. Y es que el gran rendimiento del equipo -juegue quien juegue- ha hecho elevar las expectativas hasta lo más alto.Una temporada, indudablemente, para recordarnos que también se puede disfrutar con el fútbol.


Twitter@ricardo9467