lunes, 22 de febrero de 2016

GIRONA FC-REAL OVIEDO. CRÓNICA.

GIRONA FC
REAL OVIEDO
53% Posesión del balón 47%
1 Goles 1
3 Tiros a puerta 3
7 Tiros fuera 8
2 Paradas del portero 2
3 Saques de esquina 6
6 Fueras de juego 0
3 Tarjetas Amarillas 2
20 Faltas 15


El Real Oviedo cumple más media vuelta -once partidos- sin perder. Sigue situado en la tercera plaza a tres puntos del ascenso directo que ocupa un Leganés que hoy por hoy es el equipo más en forma de la categoría. Los jugadores van entrando y saliendo del once titular y sin embargo el equipo siempre es competitivo, peligroso y difícil de batir. Entre los peros que se le pueden poner a los de Sergio Egea está esa tendencia, casi costumbre ya, de comenzar los partidos dos velocidades por debajo de lo recomendable y sufrir por ello los embates de los rivales. Hoy no fue una excepción. Durante media hora el Oviedo estuvo sometido a intenso dominio por parte de los locales sin que ello esta vez supusiese a los azules ir por detrás en el marcador ya las primeras de cambio. El cambio de esquema y las numerosas novedades en la alineación carbayona pueden explicar en parte el desconcierto de los oviedistas en este primer tramo del encuentro. Jonathan Vila volvía al centro de la defensa, mientras que Bedia se situaba en el doble pivote, junto a Erice -que volvia a ser de la partida- quedando Míchel como mediapunta y Aguirre como extremo por izquierda. Egea parecía querer poblar el centro del campo para controlar el encuentro jugando con muchos jugadores ofensivos y de buen trato del balón: Bedia, Míchel, Aguirre y Susaeta. sin embargo los resultados no fueron los esperados. El equipo no recuperaba ni terminaba de conseguir posesiones claras. Toché era una isla en el frente de ataque y su lucha con los centrales se diluía en nada. En los últimois minutos del primer acto, coincidiendo con una cierta reactivación de Bedia y Míchel, el Oviedo dio un paso al frente y emparejó el juego. Sin embargo la mejora no alcanzó para poner en apuros la puerta catalana.

La reanudación siguió con los mismos parámetros con lo que concluyó la primera parte: los oviedistas tenían más control del juego y los acercamientos con peligro, aunque no abundaban, comenzaron a aparecer. Vila y Aguirre avisaban con sendas ocasiones. En el minuto 58 el colegiado señaló una pena máxima por claro derribo a Bedia. Susaeta lanzó de forma magistral para adelantar a los asturianos. A partir de ahí los carbayones parecieron conformarse y trataron de resguardar el resultado cediendo demasiados metros. Fruto de ese repliegue llegó una falta lejana que Alcalá tradujo en gol en un extraordinario lanzamiento pleno de potencia y colocación. A partir de ese momento -minutos 76- el partido se convirtió en una ida y vuelta constante de área a área pero sin que  ninguno de ambos equipos tuviese el suficiente acierto como para convertir más goles. Un empate, que visto lo visto, no dejó disconforme a nadie.

Los números, si queremos ir a lo más objetivo, avalan casi completamente la trayectoria del Real Oviedo esta temporada. Es uno de los equipos más goleadores de la categoría -solo superado por el Córdoba- y es también uno de los que menos partidos ha doblado la rodilla -sólo el Leganés le supera en este terreno-. Así se está construyendo la solvencia de un equipo goleador y que sin embargo es muy dificilmente batible. El Oviedo compite cada domingo y tiene una plantilla a prueba de lesiones, sanciones o bajas formas. Queda un largo camino todavía hasta la jornada 42, sin embargo las credenciales que presenta el conjunto de Sergio Egea dan para esperar con ilusión serena el paso de las semanas. Disfrutemos pues sin urgencias ni ansiedad de este equipo que tiene -claro está- defectos y aspectos mejorables, pero que cada fin de semana da la cara y compite de tú a tú con todos los rivales.

Twitter: @ricardo9467