lunes, 11 de enero de 2016

REAL OVIEDO-REAL ZARAGOZA. CRÓNICA.

 
Real Oviedo Zaragoza
48% Posesión del balón 52%
1 Goles 0
3 Tiros a puerta 0
5 Tiros fuera 6
0 Paradas del portero 2
3 Saques de esquina 3
3 Fueras de juego 10
2 Tarjetas Amarillas 4
0 Tarjetas Rojas 0
14 Faltas 11


En un partido sin muchas oportunidades, el Real Oviedo derrotó a un inerme Real Zaragoza de forma justa. El parido comenzó con dominio de los locales que no lograban traducir en ocasiones su control del juego. Poco a poco los zaragocistas fueron sacudiénndose ese dominio logrando por momentos igualar las fuerzas, aunque sin llegar en ningún momento a inquietar a Esteban. Ambos equipos se vieron obligados a mover  el banquillo por las lesiones de Marc Beltrán y Vila, todo ello antes de llegar al ecuador del primer tiempo. Isaac y Rivera fueron los encargados de suplir respectivamente a sus compañeros. No sigamos adelante sin hacer una mención especial del joven mediocampista azul, quien demostró en la matinal ovetense una categoría y un empaque como para pensar en un jugador de bandera indiscutible en el once carbayón más pronto que tarde. El encuentro se desarrollaba en la zona ancha con muy escasas aproximaciones a las áreas cuando un balón colgado por los centrales maños es rechazado de cabeza por Peña, Aguirre toca de primeras para Susaeta, quien conduce haciendo una gran diagonal de izquierda a derecha antes de acabar cediendo a Koné, situado en el extremo diestro, quien se inventa un magnífico pase sobre Toché que marca uno de esos goles que sólo están al alcance de los jugadores en racha. Uno a cero en una transición relampagueante que nació en el lateral izquiero, siguió por el centro hasta el extremo derecho y murió, tras el toque eficaz del delantero azul, en las profundidades de las redes mañas. El Oviedo veía recompensada de esta forma su mayor ambición y su mejor posicionamiento sobre el terreno de juego.

La segunda parte se inició como la primera: el Real Oviedo dominaba y creaba algunas oportunidades sin sufrir apenas en retaguardia. Los cambios en los locales, Borja Valle y Hervías, buscaban optimizar el contraataque. El equipo continuaba firme y bien colocado sin que el corto resultado se viese en peligro en ningún momento. Hubo algunas ocasiones para aseguradar el tanteador pero quizá la precipitación impidió que alguna concluyerá positivamente. Y así, sin apenas sobresaltos para la afición a pesar de lo corto de la diferencia en el luminoso, concluyó un partido que afianza a los de Sergio Egea en la zona alta de la tabla.

Partido que cierra la primera vuelta en el municipal ovetense. En este momento central de la temporada quiero dejar alguna consideración sobre la mesa. En primer lugar, aplaudir a esta plantilla conjuntamente con el cuerpo técnico quienes están realizando hasta el momento una excelente campaña, yendo de menos a más en un campeonato extraordinariamente reñido como es este de la Liga Adelante. Por otro lado muchos jugadores, prácticamente todos, son los que están rindiendo a plena satisfacción a lo largo de estos 20 partidos que llevamos de liga: Esteban, Johannesson, David Fernández, Koné, Toché, Susaeta... Pero quiero hoy romper una lanza en favor de un jugador, hoy por hoy indiscutible sobre el terreno de juego, pero increíblemente discutido -¡y recriminado!- desde algunos ámbitos de la grada: Jon Erice. Erice hace una labor sorda y muy valiosa para el equipo: balones robados, tocados, desviados o rechazados que entorpecen la ofensiva de los rivales, faltas que frenan el juego de los contrarios, apoyó continuo a las zonas defensivas desguarnecidas, brega constante, apoyó en la salida del balón, dinamismo, tenacidad en el cuerpo a cuerpo, dsiciplina táctica... Todo eso y más ofrece Erice. Todo fundamental para el funcionamiento de un equipo y todo ello nublado porque el navarro falla de cuando en cuando algunos pases (la inmensa mayoría sin embargo llega a su destino), lo que hace que sectores de la grada, que seguramente echan de menos a Busquets o a Pirlo, tengan a bien silbar a uno de los suyos. Y eso estando donde estamos, viniendo de donde venimos y viendo lo que hemos visto... Incomprensible.


Twitter: @ricardo9467