domingo, 17 de enero de 2016

CA OSASUNA-REAL OVIEDO. CRÓNICA.

 
Osasuna Real Oviedo
52% Posesión del balón 48%
0 Goles 0
4 Tiros a puerta 0
9 Tiros fuera 6
0 Paradas del portero 4
6 Saques de esquina 1
4 Fueras de juego 2
4 Tarjetas Amarillas 2
0 Tarjetas Rojas 0
18 Faltas 10


Acudía el Real Oviedo a El Sadar con importantes novedades y dudas en su once inicial. Las lesiones, las tarjetas y los problemas físicos de diversos jugadores a lo largo de la semana dejaban un complejo jeroglífico a resolver por el entrenador y su cuerpo técnico. Pamplona no es una plaza para titubear y Egea y el equipo no lo hicieron. El hispano-argentino recuperó el esquema 1-4-2-3-1 que es su credo inicial para tratar de fortalecer el inédito centro del campo, conformado esta vez por un joven proyecto de figura y un estajanovista que siempre cumple y da todo lo que lleva dentro. Otra de las sorpresas gratas que aparecieron en la alineación del entrenador azul fue la inclusión de Hervías en el once de partida -el año pasado vistió la casaca rojilla- seguramente por una cuestión más relacionada con la psicología y esos intangibles que existen en el fútbol que por la mera analítica futbolística.

¿Cuál fue el resultado del experimento? Un empate. Las lecturas como siempre son diversas y dependerán completamente del punto de partida del que partamos. Si lo hacemos desde la perspectiva optimista diremos que se sumó un punto fuera de casa, en una plaza complicada, ante un equipo de los llamados a estar arriba a final de campeonato y que esto se hizo con un once novedoso, jugadores no habituales y no habituados a jugar juntos y con un esquema novedoso sobre el césped, entonces el resultado no puede más que satisfacer al aficionado. Si lo hacemos desde la perspectiva más exigente diríamos que Esteban rescató un punto -el único botín al que podía aspirar el Oviedo con su juego timorato de anoche- con sus intervenciones, que el equipo estuvo aculado atrás casi todo el partido, que no disparó entre los tres palos en todo el encuentro y que los cambios propuestos esta vez por el míster no cambiaron el romo decurso del partido que fue prácticamente el mismo desde el inicio hasta el final: dominio infructuoso de Osasuna.

Una mirada más amplia como siempre servirá para contextualizar el punto conseguido. Se acabó la primera vuelta y el Oviedo durmió el sábado en plaza de ascenso directo a la liga BBVA. El equipo lleva 36 puntos, con tan solo 5 derrotas y es uno de los equipos más goleadores de la categoría. Su consistencia, su fiabilidad y su capacidad competitiva han ido aumentando a ojos vista con el paso de las jornadas y ya no resulta extraño verle concluir los partidos con el cerrojo de su puerta indemne. Los jugadores responden en cada ocasión lo que se demanda de ellos, cada cual aportando sus características pero conservando en todo caso la solidez del conjunto que no se resquebraja aparezca quien aparezca en el once inicial. Hemos visto asentarse definitivamente a algunos jóvenes valores en el primer equipo -¿cuánto hacía?- y rendir a satisfacción a jugadores incorporados esta campaña. El míster busca siempre mejorar el rendimiento colectivo, no es esclavo perpetuo de un sistema, de un esquema, ni de once nombres. Egea analiza e innova siempre con criterio y con racionalidad. En suma, el Oviedo navega con solvencia esta temporada y está próximo a conseguir su primer objetivo: los 50 puntos de la salvación. Después veremos, pero lo que es seguro que disfrutaremos de un equipo que seguirá dando la cara siempre, en cualquier circunstancia y ante cualquier rival.


Twitter: @ricardo9467