lunes, 8 de junio de 2015

GIMNÀSTIC DE TARRAGONA-REAL OVIEDO. Crónica.



GIMNÀSTIC DE TARRAGONA, 2-REAL OVIEDO, 1


Nou Estadi de Tarragona. 3500 espectadores.
27º grados.

Nastic de Tarragona: Nadal, Xisco Campos, Ferrán Giner, Xavi Molina, Pol Bueso, Marc Martínez, Lago Junior, Rocha, Marcos Jiménez, Xisco Múñoz y Luismi.

Real Oviedo: Magunacelaia, Johannesson, Charlie, Sergio Sánchez, Redondo, Omgba, Sergio García, Borja Valle, Allyson, Dioni y Cervero.

Cambios:
Nastic de Tarragona:
Cristóbal por Xisco Muñoz. Min 57.
Gerard Valentín por Luismi. Min 69.
Azcorra por Marc Martínez. Min. 74.


Real Oviedo:
Cristian Rivera por Borja Valle. Min. 60.
Bautista por Allyson. Min. 69.
Emilio por Omgba. Min. 79.


Arbitro: Sergio Usón Rosel, colegio aragonés. Buena labor, facilitada por la intrascendencia del choque.


Tarjetas:
Nastic de Tarragona:
Xisco Campos

Real Oviedo:
Bautista


Goles:
1-0. Lago Junior. Min. 17. De cabeza, en vaselina desde la frontal del área.
1-1. Sergio García. Min. 43. Chutazo enorme tras excepcional jugada personal.
2-1. Marcos Jiménez. Min. 65. De penalti.


Partido descafeinado el disputado en la matinal tarraconense por el Nastic y el Real Oviedo con el título de Campeón de Segunda B como supuesto incentivo para el mismo. Ambos conjuntos, tras una semana ajetreada de celebraciones presentaron onces alternativos que pugnaron durante 90 minutos en un partido igualado bajo un intenso sol en la matinal catalana. Por parte del Real Oviedo el partido sirvió para ver en acción a muchos jugadores que por uno u otro motivo no han sido titulares durante la temporada y a algunos jóvenes del filial, con el debut de Emilio incluido. Todo queda pendiente del miércoles en el Carlos Tartiere, tras el ajustado marcador de la ida.

La temporada en realidad ya está concluida: Sergio Egea lo ratificó con la convocatoria para este partido y con su alineación, pero se trata de una eliminatoria oficial y hay que disputarla sin más afán que la pura honrilla. El Real Oviedo ya hizo sus deberes y logró todos los objetivos marcados desde hace años en la piel azul. 

El Real Oviedo, tras años de puñaladas torticeras; de indiferencia, cuando no de franca hostilidad en las instituciones públicas; tras años de traiciones hirientes; de animadversión de mucha prensa local y regional; tras muchas temporadas con su destino en manos de auténticos ineptos y arribistas y tras más de una década con su afición como único soporte y bastión… tras incontables dificultades en suma, el Real Oviedo, digo, está de vuelta al fútbol profesional. Y lo ha logrado gracias a una incombustible afición que lo sostuvo cuando estaba caído -más muerto que vivo- y que ahora lo sigue acompañando cuando el viento parece favorable y los que no estaban comienzan de nuevo a aparecer. El Real Oviedo ha ascendido desde lo más bajo como su afición quería: sin regalos de nadie, sin componendas antideportivas y sin chanchullos opacos de despacho y alevosía; el Real Oviedo ha ascendido con valor y garra, pero sobre todo con orgullo, con mucho, mucho orgullo.


Twitter: @ricardo9467