domingo, 30 de septiembre de 2018

AD ALCORCÓN-REAL OVIEDO. Crónica.

Los partidos son organismos vivos que crecen y se desarrollan la mayoría de las veces de los modos más insospechados. Así, el Oviedo saltó al campo de Santo Domingo llevandoun buen espíritu y prendidas las intenciones y requerimientos de su entrenador. Y todo parecía ir por buen camino: los azules salieron mandando y dominando a un Alcorcón que se refugiaba en su parcela. Los asturianos eran en esos instantes un conjunto ambicioso que rondó el área alfarera en un par de acercamientos con relativo peligro. Todo parecía discurrir según el guión de Anquela. En esto llegó el minuto 17 y con él la lesión del mexicano Alanís -que debutaba con el equipo carbayón-, siendo sustituido por Mossa, lo que volvía a colocar a Bolaños en el eje de la zaga. Al sucedió en ese momento, pues al momento de reanudarse el juego los azules ya no eran los mismos: algo intangible había sucedido cambiando la suerte del partido. El Alcorcón comenzó a creccer, a dominar las segundas jugadas y a aproximarse con peligro a la meta de un hasta entonces inédito Herrero. Tras un par de acercamientos previos peligrosos, un balón bombeado desde la banda a la altura de los banquillos, apaarentemente inocuo, llegó a Dorca dentro del área grande quien tuvo tiempo de parar el balón, acomodarse y chutar a puerta -todo ello dentro del área, repito- sin que ningún zaguero azul llegase a incomodarle en su accionar. Era el 1 a 0. El resto del primer tiempo, con un Alcorcón dispuesto a defender su renta y un Oviedo que quería sin poder, se desvaneció sin nada reseñable a excepción de las tarjetas que fueron recibiendo los locales.

En el segundo tiempo pasó lo mismo que en el primero: el Oviedo salió con la lección aprendida del vestuario y apretó de inicio con un trío de ocasiones por medio de Berjón y Bolaño. Sólo fue un espejismo, en el primer acercamiento de los madrileños al área ovetense, Juan Muñoz colocó un balón de falta lejos del alcance de Herrero. Una de las rémoras de este equipo: las excesivas faltas cometidas en las inmediaciones del área pasaba factura otra vez. El partido estaba agonizante para los azules. Ni las entradas de Aarón o Ibra, ni la expulsión del local Nono lograron cambiar la dinámica del partido. Ni siquiera un postrer gol mal anulado a Joselu puede paliar, ni maquillar la mala actuación de los oviedistas en la matinal del domningo.

Anquela tiene trabajo por delante. El equipo se va de los partidos y se hace demasiado largo, lo que permite a los rivales, jugar con facilidad entre líneas y estar siempre en ventaja ante los defensores azules. Otro punto a corregir es la acentuada tendencia azul a cometer infracciones en las proximidades del área con el peligro que ello comporta. Por contra, el balón parado carbayón -seña de identidad otras temporadas- se acerca esta temporada a la calificación de deficiente, con soprendentes malas decisiones en la estrategia a seguir y con pésimas ejecuciones.

Se está tiempo de enderezar el rumbo y lograr la ansiada regularidad. La calma y la tranquilidad son tesoros en estos momentos. Las dinámicas en el fútbol cambian de una semana para otra: esperemos y disfrutemos.

sábado, 29 de septiembre de 2018

AD ALCORCÓN-REAL OVIEDO. Previa.

Tras el traspiés, que pudo y debió ser peor, ante el Elche, el Real Oviedo afronta un  partido fuera de casa en un escenario nada propicio para los azules en las últimas temporadas. Y pareciera, además, que el ambiente en torno al equipo se va enrareciendo con el transcurrir de las jornadas sin qué se sepa muy bien por qué: llevamos 6 jornadas nada más en las que el equipo ha perdido un solo partido, haciendo un fútbol esperanzador en algunos de ellos; el Real Oviedo calca en la clasificación por el momento su nivel presupuestario (el 8 de la división, no nos creamos lo que no somos); los nuevos fichajes dan señales más que positivas de rendimiento... Y sin embargo, parece que el míster se encuentra condicionado y discutido por una parte de la afición y de la prensa. La paciencia en esta era digital de la inmediatez cotiza a la baja y tal parece que el Oviedo debería estar codo con codo con el Málaga (más del doble de presupuesto que los azules) ya en la cabeza de la tabla. A los del remo, a los palmeros sin más, a los que tragamos con todo, a la inmensa mayoría en suma no nos queda otro remedio que arrimar el hombro y animar a los nuestros para que lleguen a sus máximos rendimientos y veamos el Oviedo que queremos ver. Así pues, desde aquí, y mientras seas de los nuestros: hala, Anquela, vamos, vamos.

Disfrutemos.

sábado, 22 de septiembre de 2018

REAL OVIEDO-ELCHE CF. Previa.

Este domingo (16:00), el Real Oviedo juega nuevamente ante su afición en el Carlos Tartiere con la intención confesada de sumar los tres primeros puntos como local. La empresa, con las consabidas dificultades inherentes a la categoría, parece factible si se tienen en cuenta los datos -siempre engañosos en fútbol- que indican que el Elche es un equipo que todavía no conoce la victoria y que el Real Oviedo ha mostrado buenas maneras en casi todos los compromisos previos. Con el Elche llega Pacheta, un entrenador de buen recuerdo entre los azules, que ofrece una variante de juego que conocemos bien: presión, entrega y juego directo. Así pues, el conjunto ilicitano utiliza las mismas armas que los locales, con lo que la diferencia deberá sustanciarse en base a la probada calidad de los oviedistas y al empuje del público, vital siempre.

Anquela dispone de toda la plantilla, exceptuando a Carlos Hernández que sigue con su proceso de recuperación. Alanís parece que entrará en la convocatoria, aunque más que probablemente no tendrá sitio en el once de inicio. Teneindo en cuenta las buenas prestaciones en general del equipo en pasadas jornadas lo más esperable es que el técnico jienense repita el once que dispuso en Lugo, quedando Tejera también a la espera de su oportunidad en el banquillo.

Herrero

Johannesson                   Forlín                             Bolaños                            Mossa

Javi Muñoz                                        Folch                                            Boateng

Bárcenas                                                          Toché                                                       Berjón


Anquela, hombre de carácter y que no se esconde, dio ayer una rueda de prensa en la que sorprendió por la crudeza de sus manifestaciones. Estamos de acuerdo con el en gran parte de lo dicho: él es el entrenador y por tanto quien mejor conoce la plantilla, tanto globalmente como individualmente. En las redes sociales estamos muchos aspirantes baratos a entrenador que creemos que un equipo real es como un equipo virtual de un juego cualquiera. Se nos olvida que los jugadores son personas y profesionales que ofrecen cada uno una suma de talentos y de déficits variables en función de muchas circunstancias que el entrenador conoce sobradamente y a los que trata de conjugar para obtener una buena suma final. En fútbol, nunca dos y dos son cuatro, y menos si la suma se hace a distancia y sólo tomando como base el último partido -a veces un resumen, o una jugada puntual-  a ojo de aficionado. Así pues, ánimo al entrenador, confiamos en él y sabemos que, como nosotros, quiere lo mejor para el club. Disfrutemos.

lunes, 17 de septiembre de 2018

CD Lugo-real Oviedo. Crónica.

Este domingo, tras una semana calamitosa, se presentaba la salida a Lugo -escenario poco propicio en la mayoría de los recuerdos azules- como un punto de inflexión para que un equipo que, mostrando grandes virtudes hasta el momento, había menguado mucho su crédito con sus flojas actuaciones ante Zaragoza y Mallorca.

El Oviedo salió al Anxo Carro con determinación y de esa manera se hizo dueño del encuentro desde los primeros compases. Fruto de esa superioridad azul en el inicio llegó la jugada del primer gol. Folch filtró un buen pase para el acertado desmarque de Joselu y este, con la categoría que se le supone, clavaba su cuña en la puerta lucense, haciendo de paso su primera diana con la camiseta oviedista. El resto del primer tiempo el Oviedo se dedico a maniatar a su rival y a conceder muy poco atrás: una pérdida de Muñoz en la frontal que acabó en gol anulado y un remate de Pita tras una falta lateral que Herrero neutralizó de manera acertada.

La segunda parte comenzó parecida a como concluyó la primera: un Oviedo bien posicionado controlaba el juego sin muchos apuros. De este modo, tras un contraataque de manual, Berjón y Joselu hicieron llegar el balón a Javi Muños en inmejorable posición el cual batió la meta lucense doblando la ventaja en el marcador. Tras el gol el entrenador de los blanquirrojos sustituyo a uno de sus centrales (Bernardo), danto entrada a Campillo, lo que propicio que Pita, el mejor de los locales, se colocase de central para ayudar a sacar el balón con más solvencia. A partir de ese momento, el Lugo dio dos pasos adelante y mejoró sus prestaciones pasando a dominar el encuentro y embotellando a base de balones colgados y llegadas por las bandas a un Oviedo que defendia 10 metros más atrás de lo aconsejable. El Lugo dispuso de algunas oportunidades fruto de su empuje. A la media hora, los de Anquela reaccionaron y volvieron a controlar el juego rondando el tercer gol en varias ocasiones muy claras de Toché, Barcenas, Aarón y Berjón. Con ello, el equipo asturiano quito la mordiente a los gallegos y volvió a imponerse en el juego para llegar al final del partido sin más sobresaltos.

Buen partido de los oviedistas que volvieron a dejar muestras de sus muchas virtudes, aunque no despejaron dudas en algunas facetas del juego que se les siguen atragantando: simples balones cruzados al segundo palo provocan demasiado peligro en el área azul, se comente un excesivo numero de faltas innecesarias en las inmediaciones del área y existe cierta propensión a dar un paso atrás con el marcador a favor. Todos estos defectos son corregibles con dos recetas: trabajo en los entrenamientos y, sobre todo, confianza en las propias posibilidades a través de resultados como el cosechado en Lugo.

Herrero. Notable. Buenas intervenciones del portero toledano que se afianza en la porteria. Los balones por alto siguen siendo una incognita, aunque cada vez menos.

Johannesson. Bien. Cubrió su banda con acierto. Se proyectó poco en ataque para lo que suele ser habitual en él.

Forlín. Notable. Bien en el corte y en la colocación. Su presencia es siempre un plus.

Bolaños. Aprobado. Su excesiva fogosidad provoca riesgos para el equipo en ocasiones en forma de tarjetas y faltas, algunas claramente innecesarias.

Mossa. Bien. Como el otro lateral: cubrió bien su banda y subió pocas pero efectivas veces por su banda.

Folch. Notable. Cubrió mucho campo. Recuperó y jugó siempre con criterio. Asistió a Joselu en el primer gol. Imprescindible.

Boateng. Notable. Cubrió mucho campo. Se le vio en ambas áreas con un despligue y un acierto envidiable y siempre bien posicionado. 

Javi Muñoz. Aprobado. Marcó un gol de llegador. No jugó al nivel exhibido en anteriores encuentros.

Berjón. Notable. Como siempre, sus pinceladas son desequilibrantes. Sabe siempre qué hacer.

Joselu. Notable. Móvil y buscando siempre el desmarque. Marcó un buen gol y asistió en el otro.

Bárcenas. Notable. Se movió bien y siempre con sentido. Su verticalidad es un incordio constante para el equipo rival.

Toché. Bien. Repartió juego de gol y dispuso de una buena ocasión. 

Aarón. Bien. Los minutos que jugó fue profundo y tuvo ganas. Pecó de individualista en alguna jugada.

Cortina. Sin tiempo.

Buen triunfo del Oviedo que hace olvidar los dos partidos anteriores y vuelve a traer las buenas sensaciones a los del Carlos Tartiere. Hay mimbres, hay entrenador y hay afición entusiasta; será con lucha, con sinsabores, con momentos difíciles, con resultados adversos, con malos parrtidos, pero parece probable que este proyecto a poco que los resultados acompañen puede encaminarse a proporcionar grandes tardes de satisfacción a la sufrida afición carbayona. Disfrutemos.


domingo, 9 de septiembre de 2018

Real Oviedo-Real Zaragoza. Crónica.

La jornada cuarta de la Liga 123 nos trajo la primera derrota del curso del Real Oviedo ante un Zaragoza que presentó sus credenciales como equipo puntero de esta categoría. Ya desde el minuto 1 los maños se mostraron superiores con una presión alta sobre los laterales que obligaba a iniciar el juego a los centrales oviedistas, poco dotados para estos menesteres. El mediocampo blanquillo ahogaba así el juego de los azules que no conseguían trenzar juego en ningún momento. El balón en largo se convertía en la única opción de los azules en estos minutos con la consiguiente ventaja para la defensa aragonesa. La retaguardia de Anquela sigue sin dar sensaciones de solidez y Carlos Hernández, destacadísimo la temporada pasada, no ha encontrado en esta el punto de solvencia a la que nos tenía acostumbrados. Sus compañeros de línea, Bolaños y Johannesso, tampoco ofrecen por el momento suficientes garantías y así el naufragio fue vertiginoso. El conjunto de Idiakez golpeaba una y otra vez a la defensa azul consiguiendo cuatro goles -cinco en realidad- y pudiendo hacer alguno más. El Oviedo en ataque lo intentó al final de la primera parte y en rachas del segundo tiempo, pero el segundo tanto de los visitantes dejó claro el marcador y a los locales sin expectativas.

En la Segunda, año tras año se comprueba, resulta fundamental saber mantener la puerta a cero, siendo ese punto precisamente uno de los deficits del Real Oviedo estas temporadas. Con jugadores como Champagne, Carlos H, Forlín, Alanís, Mossa, Carlos Martínez... resulta esperable que más pornto que tarde se consiga la ansiada solidez conjugada con una salida solvente del balón que no haga tan vulnerable a los de Anquela. Esto acaba de empezar y todavía tendrá que dar muchas vueltas. Mientras tanto esperemos... y disfrutemos del triundo del Vetusta en El Molinón.

sábado, 8 de septiembre de 2018

Real Oviedo-Real Zaragoza. Previa.

Este sábado el Real Oviedo recibe al Real Zaragoza, un equipo llamado siempre -por historia, masa social y poderío económico- a aspirar a todo en esta categoría. Por lo tanto, el conjunto maño de seguro pondrá a prueba la capacidad y el buen inicio de los ovetenses. Será previsiblemente un encuentro igualado y en el que el Tartiere puede y debe marcar la diferencia. Los aragoneses, que el año pasado alcanzaron plaza de play off, mantienen el bloque y se han reforzado bien de cara a esta temporada.

Anquela, una de cuyas virtudes es la coherencia, que más que probablemente repetirá el once inicial de las anteriores jornadas, dispondrá ya de todos los efectivos de la primera plantilla, convocada al completo a excepción del recién llegado Alanís. El técnico está satisfecho en líneas generales con el juego desplegado por el equipo -salvo algunos minutos en Córdoba- por lo que saldrá de inicio con:

Herrero

Johannesson               Carlos H.                 Bolaños                   Mossa

Javi Muñoz            Boateng                   Tejera

Bárcenas                                      Toché                                  Berjón

El Real Oviedo tratará de repetir las sensaciones del primer partido de liga en su feudo. El equipo parece más equilibrado, con más alternativas en todas sus líneas y mejores individualidades en general que el curso anterior por lo que las expectativas son altas. Mantener la puerta a 0, sin convertirlo en una obsesión, sí debe ser uno de los objetivos, ya que la fortaleza arriba parece garantizada y es en la retaguardia donde estriba la base del éxito. En todo caso, partido de históricos y con sabor a más categoría. Disfrutemos.

domingo, 2 de septiembre de 2018

Cádiz CF-Real Oviedo. Crónica.

El Real Oviedo volvió de la Tacita de Plata con un punto que, visto lo visto, sabe poco menos que a gloria. El partido fue muy equilibrado, con dos equipos que tuvieron sus momentos en el partido. El Oviedo salió con energía y dispuesto a ir sin medias tintas a por el partido y dominó la primera porción del partido, aunque sin terminar de generar excesivas oportunidades. Poco a poco los locales iban emparejando el encuentro y terminaron este periodo controlando a los azules que, no obstante, no pasaban por apuros excesivos.

La segunda parte mostró un panorama parecido: el conjunto local se hizo dueño del juego y los oviedistas no salían de su parcela, carentes ya de la frescura necesaria para realizar una presión eficaz. Fueron momentos en los que los de Anquela jugaban excesivamente aculados en su área. El centro del campo carbayón mostraba algunos síntomas de cansancio, pero como es costumbre el míster azul retraso los cambios hasta bien entrada la segunda parte. El partido estaba para el primero que aprovechara un error. Y quien lo cometió fue Carlos H. que acudió a un cruce en la esquina del área con una fuerza mal medida y cometió un penalti tan innecesario como claro. El Cádiz, que ganaba a los puntos, se ponía por delante en el marcador a 15 minutos del final. Desde ese momento hasta el final, con más ganas que juego o fuerzas, los asturianos dieron un par de pasos adelante y buscaron un empate que llegó en la última jugada del partido tras un rebote en un tiro de Tejera.

El empate completa un buen inicio de temporada, con muchos claros y algunas sombras. El rendimiento de las incorporaciones es más que aceptable: ayer Joselu, con más tiempo de juego, ofreció un repertorio de todo lo que puede llegar a aportar. El manejo de balón y las opciones han mejorado significativamente, así como la calidad y las alternativas del banquillo. El Oviedo sale a los campos a por el partido -el rival también juega, claro- y lo que es más importante, siempre da la sensación de poder llevárselo. Los peros vienen por algunos defectos que ya se vienen observando desde la temporada pasada: fragilidad defensiva puntual, sufrimiento en el balón parado, excesivo retrasamiento de las líneas cuando el rival aprieta un poco más y quizá tardanza en el banquillo en apuntalar al equipo por medio de los cambios. Todas facetas que con el discurrir de los partidos, el trabajo y la consolidación de la confianza pueden tener mejoras significativas.

Tras tres jornadas, los oviedistas podemos estar contentos: el equipo parece francamente mejorado respecto a la temporada pasada, con más alternativas y más juego. El inicio, tras el accidente inesperado de la primera jornada, parece más que esperanzador. Este Oviedo está sin duda destinado a ofrecernos muchas alegrías este año y apunta alto.

sábado, 1 de septiembre de 2018

Cádiz CF-Real Oviedo. Previa.

Continuidad es la palabra que mejor define la previa azul ante el partido de este sábado. Continuidad en la convocatoria que es exactamente la misma que afrontó el último embate liguero en el estadio de El Arcángel, canteranos incluidos. Continuidad en el esquema que utilizará el Real Oviedo en el Carranza con un 4-3-3 que está siendo el utilizado por el técnico oviedista en este inicio de liga y que, cierto es, está proporcionado hasta el momento sensaciones muy positivas y buenos resultados. Continuidad en el discurso de Anquela, que repite semana tras semana los mismos mantras referidos a su equipo y los mismos elogios encendidos a los rivales de turno: la humildad y el respeto máximo al rival son carta de idéntidad del míster oviedista. Y continuidad al cabo en el once que más que previsiblemente alineará el míster oviedista en el estadio cadista. Así pues, salvo accidente o sorpresa, los once jugadores que estarán de inicio sobre el césped gaditano serán:

Herrero

Diegui             Carlos H.                  Bolaños                    Mossa

Javi Muñoz                    Boateng                           Tejera

Bárcenas                                   Toché                                         Berjón

El rival de turno, el Cádiz, es uno de los aspirantes claros al ascenso de categoría por lo que serán los amarillos una buena prueba para calibrar a este nuevo Real Oviedo. Cádiz se ha convertido en un estadio "amigable" para los azules que suelen completar allí buenas actuaciones. El conjunto andaluz tiene como objetivo el ascenso y la continuidad en su proyecto, así como la incorporación de buenos jugadores, le dan empaque de equipo puntero de la categoría.

El Oviedo, que este año parece tener más registros en su juego, tratará de jugar con el estilo mostrado hasta ahora: presión alta, buen trato del balón y llegadas por banda. Uno de los hándicaps que afrontarán los asturianos será el calor que, a estás alturas del verano y a la hora programada del partido, rondará los 30 grados en el estadio gaditano. Anquela tratará de que la portería azul esté algo más guarnecida pues parece por el momento el único lunar de los oviedistas que muestran hechuras de conjunto puntero. Disfrutemos.